El conflicto de Canal Gestión se enquista

12/10/2017

El conflicto en la empresa subcontratada para el servicio del agua en la isla, Canal Gestión Lanzarote, ha entrado en fase de enquistamiento con la huelga indefinida fijada para el lunes, después de que la empresa mantenga los despidos de 69 trabajadores contratados en fraude de ley. Un conflicto que está ya en los tribunales.

C. de Inza / Arrecife
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La crisis laboral en el seno de Canal Gestión, lejos de resolverse, amenaza con complicarse después de que los trabajadores hayan pasado a las protestas y a la acción.

Ayer, para empezar a calentar el ambiente, cerca de un centenar de trabajadores, participó en una protesta a las puertas de las oficinas de la empresa frente a la Playa del Reducto.

En principio se trató de solo cerca de un centenar de operarios, dado que la mayoría se encontraba en sus puestos de trabajo, ante la prohibición expresa de la gerencia de la empresa de autorizar a los trabajadores que tomaran parte en dicha protesta.

Sin embargo la cacerolada de ayer solo es un anticipo de la huelga indefinida y de 24 horas de duración que está previsto que arranque el próximo lunes.

Aunque de momento no hay acuerdo con los servicios mínimos propuestos por el comité de huelga, sin embargo, los representantes de los trabajadores ya han solicitado la mediación de la inspección de trabajo para que intervenga en el asunto a la hora de llegar a un acuerdo.

Mientras tanto los ánimos empiezan a caldearse al ver que el gerente de la empresa, David González, mantiene inamovible su postura de negarse a reconvertir en indefinidos los contratos de obras y servicios, declarados en fraude de ley por la Inspección de Trabajo, de los 69 trabajadores afectados por los despidos a medida que se vayan extinguiendo.

El gerente, que en todo momento se niega a explicar la situación públicamente, se escuda en que es la matriz de la empresa, Canal de Isabel II, quien ordena esta medida, mientras los sindicatos le culpan de presionar a los trabajadores ofreciéndoles que firmen un documento para transformar sus contratos actuales, en otros denominados de interinidad por vacante, que los sindicatos tachan de fraude de ley.

El conflicto además se complica porque los sindicatos ya han denunciado judicialmente.