De cuando Manolo Escobar no cantó

12/09/2018

Juan Martín Morales da arranque oficial a las fiestas de Dolores, con un pregón plagado de vivencias personales, muchas relacionadas con la vida de Mancha Blanca. La romería se celebrará el próximo sábado

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Un emotivo pregón del restaurador Juan Martín Morales sirvió la noche del pasado martes para dar arranque oficial a las fiestas insulares de Dolores, que se prolongarán hasta el domingo por la noche. El pregonero basó su intervención en su dilatada experiencia profesional y en su condición de hombre nacido en Tinajo, un día antes justo de morir su padre, Juan Martín Navarro, en el seno de una familia humilde donde su madre, Josefa Morales Muñoz, asumió la responsabilidad de salir a trabajar fuera de casa para buscar el sustento general.

Hizo especial mención de sus abuelos, María Navarro, Víctor Martín, Dolores Pérez y Pancho Morales, de quienes heredó la devoción por la Virgen. Comenzó a trabajar de niño, con apenas 13 años, «después de que mi madre fracasara en su intento de que fuera un buen estudiante». Fue en Arrecife, ejerciendo funciones de «freganchín y ayudante». En esa primera época vivió peripecias varias, en tiempos en que «servíamos la comida a los grupos de visitantes que llegaban a Las Montañas del Fuego». Así, hasta que se vio obligado a realizar el servicio militar, en África.

«Al principio, un susto y un disgusto», si bien aprendiendo del oficio, hasta que se vio obligado a regresar, por la Marcha Verde. Fueron días de muchos contrastes, con una experiencia especialmente amarga, al morir el hijo de su socio, de 7 años de edad, al explotar una bomba, «fue una de las penas más grandes que me tocó vivir allí».

Al volver a la isla, «comenzó mi andadura por la hostelería, como propietario de distintos bares». La Sociedad de Tinajo y la dulcería fueron sus primeros asentamientos, para luego llegar al bar de San Roque, antes de asumir el restaurante Los Dolores, «del que aún hoy soy propietario», tras más de un cuarto de siglo de trayectoria, «y con el que aspiro a jubilarme». También el pregonero de anoche muy dado a montar ventorrillos, con los que pasó buenos y malos tragos.

De los segundos, evocó Juan Martín Morales el día en que se fue al traste el recital de Manolo Escobar, en tiempos de Luis Perdomo de alcalde. «Fue tanto lo que llovió que se tuvo que suspender el concierto, para mi pesar y el de toda la multitud que arrimada a las paredes esperaba que escampara, pero no hubo remedio», rememoró el pregonero con aire de nostalgia, antes de invitar a los presentes a disfrutar de estos días especiales en Mancha Blanca. Pidió que «todo salga bien y que disfrutemos todos unidos como pueblo, ante los pies de nuestra patrona», ante el aplauso general y justo antes de recibir los clásicos obsequios oficiales de agradecimiento.

El acto se complementó con la presencia de la murga Los Tabletúos y el grupo Bohemia, así como con la primera noche de actividad plena e intensa en los ventorrillos y en las atracciones de feria, en una distribución pareja a la de años precedentes.

Las fiestas tendrán este miércoles su momento más relevante en el estreno de la Feria Insular de Artesanía, en la que se aprovechará para rendir homenaje a Antonio Lemes Hernández, a partir de las 19.30 horas. A las 21.00 horas, además, será ocasión de poder disfrutar con la grabación del programa Noche de Taifas, que en días se ofrecerá por Televisión Canaria.

Mañana habrá un encuentro de bandas y un recital de Tony Tun Tun; quedando para el viernes el Festival Nanino Díaz Cutillas, en su trigésima edición. La romería se ha fijado para el sábado, primera vez en que coincidirá con el día grande, quedando la misa mayor para el domingo.