Culpables del doble accidente mortal de la grúa

13/12/2018

Cada uno de los cuatro responsables del percance es condenado a nueve meses de cárcel, por imprudencia grave con resultado de muerte. Las indemnizaciones rondarán los 571.000 euros

El fatal accidente en una edificación de Arrecife padecido el 2 de noviembre de 2009 tuvo ayer su cierre judicial, tras el acuerdo alcanzado entre los abogados de todas las partes implicadas. Los cuatro acusados (Graciano Cañizares, Manuel Álvarez, Octavio Hernández y José Alberto Lorente) se reconocieron culpables de una imprudencia grave con resultado de muerte, asumiendo así su responsabilidad, en el Juzgado de lo Penal 1 de la capital insular, por el fallecimiento de Víctor Manuel Angulo Niño y Felipe Pérez Carral, los operarios que estaban en la grúa que cayó al suelo sin que contaran con sistemas de seguridad.

Cada uno de los acusados aceptó una condena de nueve meses de cárcel (cuatro meses y medio por cada víctima mortal), si bien con opción de que se pueda establecer el pago de una multa compensatoria. Además, en conjunto deberán asumir los condenados el pago de diversas indemnizaciones, por un montante próximo a 571.000 euros, contando con intereses, según el acuerdo fijado entre los abogados sentados ante la titular del Juzgado de lo Penal 1 de Arrecife, Margarita Gómez Martín.

La mayor parte de la suma referida irá para las familias de los operarios que perdieron la vida, si bien también hay previstos fondos para indemnizar a los propietarios de los vehículos que sufrieron daños. Hay que tener en cuenta a este respecto que un conductor colisionó contra la maquinaria que había caído sobre la carretera de salida de Arrecife hacia Tías pocos segundos después del desplome.

Jacqueline Fernández, mujer de Felipe Pérez Carral; y Ana Cecilia Canales, esposa de Víctor Manuel Angulo Niño, rompieron a llorar en cuanto supieron del acuerdo alcanzado por los letrados. La emoción también fue bien patente en los rostros de sus familiares presentes en el Palacio de Justicia de Arrecife, al ser conscientes de que podrán poner fin a un largo duelo.

Todos ellos salieron juntos del edificio judicial, fundiéndose Jacqueline y Ana Cecilia en un emotivo e improvisado abrazo mientras hablaban de cómo se sentían; ante la mirada de sus hijos y varias amistades.

Serenas ambas, para CANARIAS7 valoraron el acuerdo alcanzado, con sentimientos encontrados, con sensación de alivio, pero con algo de amargura. En versión de la pareja del capataz, el gallego Felipe, «tuvo que haber sido mucho antes, sin necesidad de sufrir tanto». En opinión de la compañera del operario peruano que perdía la vida en su primer día de trabajo en la obra junto a la playa de El Reducto, «se ha hecho justicia», si bien también teniendo presente la espera de más de nueve años para lograr el cierre del caso.

La vista para enjuiciar este caso se preveía larga, al haber un alto número de testigos. Por parte del Juzgado de lo Penal 1 de Arrecife se fijó, en la pasada primavera nada menos, que arrancara ayer y que tuviera continuidad durante este jueves. Sin embargo, no hubo finalmente necesidad de realizar acto público, tras las negociaciones entabladas por los representantes de las partes implicadas, que se prolongaron durante varias horas. Para lograr un entendimiento, crucial fue la implicación del Ministerio Fiscal, al disponer un cambio en cuanto a las consideraciones penales.Cabe recordar que la máquina siniestrada, justo antes de precipitarse y catapultar a sus dos ocupantes, estaba dispuesta sobre la acera de la autovía LZ-2, con sus ejes principales en paralelo, en un día donde el viento era intenso. Según la documentación que obra en poder judicial desde hace años, había sido colocada en «una superficie irregular», con un desnivel del 3,3%, «que coincidía con la rampa que da acceso al garaje del edificio». En los mismos informes registrados en sede judicial se hizo también advertencia de que «los trabajadores no portaban casco, arnés anticaída y botas», con el añadido de que no constaba que «en modo alguno hubieran estado a su disposición».