Corujo (PSOE) da prioridad al búnker de radioterapia

20/05/2019

La instalación prevista en el Hospital Doctor José Molina Orosa se ejecutará con fondos regionales, estando aún pendiente la licitación

A nivel sanitario, una de las máximas prioridades de María Dolores Corujo, en caso de ser presidenta del Cabildo, será acelerar la instalación en la isla del búnker de radioterapia, según quedó patente en el encuentro que la cabeza de lista del PSOE mantuvo en el pasado fin de semana con Carmen Arrocha, presidenta de AFOL (Asociación de Familias Oncohematológicas de Lanzarote).

«Hemos estado leyendo noticias sobre la obra del búnker de radioterapia durante los últimos tres años; sin embargo, la realidad es la que es, los enfermos de cáncer continúan sin poder realizar el tratamiento en la isla», matizó Corujo tras la reunión. La candidata socialista al Cabildo reconoció a Carmen Arrocha ser consciente de la dificultad de los trámites a seguir, pero le aseguró que «está dentro de las prioridades cuando gobierne el Cabildo a partir de este domingo».

Matizó Corujo más en concreto que «exigiré al Gobierno de Canarias la construcción, dotación y puesta en marcha del búnker de radioterapia», precisando que «si tiramos de hemeroteca, vemos como la consejería de Sanidad aseguraba su construcción en el primer semestre del 2019, y hablaban no sólo del búnker, sino también del centro polivalente que albergará consultas externas y el ambulatorio de Argana». Estos plazos no van a ser factibles, toda vez que aún se está a la espera de que la licitación cobre forma, a priori antes de que concluya la primavera.

Además, Corujo reclamó ayer que las demás fuerzas políticas se impliquen en el mismo sentido en aras de lograr que el búnker, programado en dependencias del Hospital Doctor José Molina Orosa de la capital, pueda entrar en servicio en pocos meses, con objetivo incluso de que pueda estar operativo en los primeros meses del año próximo.

El búnker, con presupuesto de 1,7 millones de euros, se hará en lo que ahora es la parte dedicada a oficinas de la gerencia, que serán todas demolidas, al igual que también se tirará el salón de actos, atendiendo al proyecto de Novo-Marrero Arquitectos e Interior presentado en sociedad en octubre del pasado año por parte del Gobierno canario. El nuevo edificio, una vez operativo, contará con una superficie útil de más de 500 metros cuadrados. Tendrá acceso directo y con conexión al resto del recinto hospitalario. Este búnker evitará que los pacientes tengan que ser derivados a islas capitalinas para recibir los tratamientos.