Corujo acusa a Coalición Canaria de «arruinar» los Centros Turísticos

07/02/2020

La presidenta insular anuncia que en breve presentará informes

La presidenta del Cabildo María Dolores Corujo (PSOE), acusó este viernes en el transcurso del pleno ordinario celebrado en el día de ayer al grupo de Coalición Canaria (CC) de haber dejado a la empresa de titularidad pública de los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT) en una situación de «ruina económica», por la gestión que dejó en herencia el grupo nacionalista insular.

La acusación de la presidenta tuvo lugar en el transcurso de una moción presentada por los nacionalistas de CC y defendida por su portavoz, el expresidente del Cabildo Pedro San Ginés, quien solicitó al pleno instar al Ayuntamiento de Arrecife a acometer una modificación puntual en el Plan General de la capital, para dar cabida al uso museístico del inmueble que en su día adquirió la institución insular en la calle Fajardo, para albergar el Museo Arqueológico de la isla.

En el debate de dicha moción, denegada por el grupo de gobierno (PSOE-PP) y con la abstención de Podemos, la presidenta socialista aprovechó para culpar a San Ginés de haber acometido una inversión millonaria en este proyecto, donde el Cabildo gastó 1,6 millones en adquirir el inmueble y otros 5 millones de euros en obras de rehabilitación, sin que hasta la fecha haya podido abrirse dicho museo al completo.

La presidenta aprovechó para acusar a San Ginés de acometer un proyecto que resulta deficitario para los Centros de Arte, Cultura y Turismo, empresa a la que se encomendó la gestión del recinto.

La mandataria socialista también acusó a CC de utilizar la empresa pública para hacer «propaganda» en beneficio de su anterior presidente, para vender a la opinión pública su buena gestión, algo, dijo, «alejado de la realidad», ya que argumentó que en la actualidad los Centros están «en la ruina económica», y avanzó que en su momento serán los informes técnicos los que lo demostrarán. La avalancha de acusaciones no pudo ser respondida por San Ginés, a quien la presidenta negó el uso de la palabra alegando que el reglamento del pleno impedía una nueva intervención.