Arrecife debe ya nueve meses de atrasos de los alquileres sociales

17/02/2018

El Ayuntamiento de Arrecife lleva nueve meses de retraso en abonar el alquiler de viviendas a seis personas, pensionistas, a las que el Consistorio declaró sus viviendas en ruina y fueron realojadas en casas de alquiler, en espera de un plan de renovación que no llega. Los arrendadores ya les han advertido que no renovarán los contratos por impago.

Para las seis personas que fueron realojadas en casas de alquiler en 2013, tras declararse en ruina sus viviendas del barrio de Titerroy; y para los dueños de las casas en las que estas personas se alojan, la tardanza del Ayuntamiento en pagar las rentas de estas viviendas se ha convertido en un «sinvivir».

Son nueve meses de retraso acumulado en los pagos y, en algunos casos, los dueños de las casas ya han advertido a sus inquilinos de que no les renovarán el contrato. Por ejemplo, es el caso de Candelaria Díaz García, la mujer de 68 años que en 2013 fue desalojada de su vivienda en la calle Timbayba del barrio de Titerroy, tras declararse su casa en ruina, después de que en julio de 2009 se desplomara en plena madrugada parte del techo, falleciendo mientras dormía su hijo Juan Luis, que tenía 37 años.

Su caso es doblemente sangrante. A Candelaria es la segunda vez que los inquilinos de la casa en la que ha sido realojada han desistido de renovarle el contrato, hartos de que el Ayuntamiento de Arrecife demorara durante muchos meses el pago de la renta de alquiler.

Ya le pasó en 2014 algo parecido a Candelaria, cuando tras 11 meses sin cobrar, el propietario de la casa en la que fue realojada renunció a renovarle el contrato. Tuvo que reinstalarse en el inmueble donde ahora vive junto a su sobrino, discapacitado, en silla de ruedas. En este caso, el propietario ya le ha dicho a Candelaria que ya puede ir buscándose otro alojamiento porque el mes que viene vence el contrato y no se lo piensa renovar, por impago.

Candelaria está ya «cansada de esta situación», dice, «yo ya no puedo seguir así, he pedido ayuda al Ayuntamiento y nadie me hace caso; pido cita con los concejales y no me reciben, solo me atiende la secretaria. He pedido reunirme con la propia alcaldesa y no ha sido posible. Siempre me dicen que falta la firma de la interventora para pagar, pero lo cierto es que llevan así nueve meses y el mes que viene me veré en la calle, sin saber a dónde ir».

Como Candelaria se encuentran otras cinco personas más. Todas están en una situación similar, todas fueron desalojadas de sus casas entre 2013 y 2014, tras declararse en ruina sus viviendas y todas han visto como durante este tiempo el Ayuntamiento no solo se ha retrasado, a veces más de la cuenta, en pagar los alquileres, sino que los planes de rehabilitación de sus viviendas han sido meras promesas.

Su hartazgo llega a tal punto, que varios están a punto de vender los solares de las casas en las que vivían, tras años esperando a que el Ayuntamiento las rehabilite; mientras que otros están a punto de volver a ocuparlas, aun a riesgo de que ocurra una desgracia.