Una brigada y un método científico para esclarecer el incendio

24/08/2019

El Cabildo de Gran Canaria dispone de efectivos especializados y emplea un método científico para esclarecer las causas de los incendios originados en la isla, ha destacado el inspector coordinador de la Brigada de Investigación de Fuegos Forestales (BRIFF), Juan Carlos Santana.

Con estos instrumentos se logra resolver la práctica totalidad de las investigaciones de los incendios o conatos, lo que la sitúa a la isla "a la cabeza del país, junto a las de Madrid, Cataluña y Valencia", ha asegurado Santana.

Junto a su equipo, Santana ha reproducido este sábado en la cumbre grancanaria "un escenario de investigación" de un incendio, un proceso cuya conclusión se demanda estos días en relación a los tres declarados en la isla en las dos últimas semanas, sobre todo en el caso del último, que quemó más de 10.000 hectáreas y que aun no se ha dado por controlado, pero que, sin embargo, precisa, ha dicho, de "la necesaria prudencia y tiempo" para que se pueda determinar sus causas con exactitud.

Santana ha explicado que la BRIFF trabaja en estrecha y constante colaboración y coordinación con la Guardia Civil, de manera que las conclusiones siempre son conjuntas, pues cada cuerpo tiene sus competencias, unas más relacionadas con las evidencias físicas y otras, por ejemplo, con la toma de testificales, mientras que en otros casos se distribuyen las acciones, todo dependiendo del incendio y sus circunstancias.

El trabajo de la BRIFF comienza cuando pasa la fase peligrosa de los incendios, pues el primer deber de los agentes de Medio Ambiente que la forman es actuar en la extinción, evacuando personas, o como jefes de sectores durante la extinción, una vez puestas a salvo las vidas más en riesgo.

En cuanto la situación lo permite comienza un trabajo que consiste en rebobinar la secuencia del incendio.

"Es como un ser vivo: nace, crece y muere", explica Santana, quien precisa que se trata de desandar el camino andado por las llamas hasta llegar al punto de origen, lo que se hace con un estudio topográfico del lugar y teniendo en cuenta el modelo de incendio, el tipo de combustible vegetal y la climatología del día.

Con la ayuda de banderillas rojas y blancas, y leyendo el avance, la intensidad y gradientes de daño en piedras, ramas y el terreno, se logra llegar al lugar de inicio para descubrir el foco y el medio de ignición.

Lo primero que hacen es acordonar la zona y trazar calles de 50 centímetros que estudian milimétricamente con lupas, detectores de gases, de temperaturas e incluso imanes, hasta dar con la causa.

Aunque logren un primer indicio evidente, hay que acreditarlo, y hasta que no haya sido probado no es una conclusión válida ni para la justicia ni para ser informada a la sociedad.

El Cabildo de Gran Canaria ha constituido esta brigada como medida preventiva porque solo conociendo la causa se pueden tomar medidas para evitarlas, subraya el inspector, quien afirma que la causa natural no ha sido acreditada nunca en Gran Canaria, ya que el cien por cien tiene detrás una causa humana y, de ellas, la mayoría son por imprudencia y las menos las intencionadas.

Las imprudentes son por actos humanos en los que no se respetaron las medidas objetivas de seguridad, en la mayoría de las ocasiones por actividades de riesgo como el uso de maquinaria en temporada de riesgo de incendio forestal, por lo que el Cabildo no cesará en su empeño de lograr que la sociedad tome conciencia de que vivimos en una era en la que los fuegos forestales son un riesgo real, ha referido.