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Y el Príncipe de Asturias vio la luz

05/11/2019

Después de dos meses a oscuras, el colegio de Melenara celebró ayer la renovación del sistema eléctrico con la que vuelve a la normalidad. La obra terminó 45 días antes de lo previsto.

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Un arreglo en tiempo récord, y es que las prisas estaban justificadas. El colegio Príncipe de Asturias, en Melenara, que llevaba dos meses sin luz, ayer celebró una cosa tan sencilla como darle al interruptor y que las aulas se iluminaran. En dos meses de trabajo -las obras comenzaron el 12 de agosto y se completaron el 15 de octubre- se renovó toda la red eléctrica para volver a ofrecer unas condiciones mínimas a los alumnos de este centro. Estaba previsto que los trabajos se completasen en dos fases y en casi el doble del tiempo, pero se aceleró todo y tras dos semanas para resolver los trámites administrativos pertinentes, profesores y niños volvieron a la normalidad.

«Desde el Ayuntamiento hemos respondido a la demanda del colegio y solo podemos dar las gracias a la comunidad escolar por la paciencia que han tenido», comentó Juan Francisco Artiles, concejal de Educación. Se refiere a la imaginación de unos profesores que se las tuvieron que ingeniar para dar clases sin utilizar pizarras electrónicas, ordenadores, proyectores ni prácticamente ningún equipo tecnológico, fundamentales hoy día en cualquier colegio. «La secretaría del centro se tuvo que trasladar durante este tiempo al IES Casa Nuevas», desveló Enma Núñez, la directora y una de las personas más felices en el día de ayer.

Se trata de un centro de 42 años de antigüedad en el se detectaron «graves problemas de peligrosidad» en la red eléctrica, según Industria, lo que llevó a cortar el suministro eléctrico del colegio. Un expediente que, según desvela, Artiles lleva rondando desde 2008 sin que nadie hiciera nada al respecto. Tuvo que producirse este extremo, un aviso de corte que el edil del área se encontró nada más tomar posesión de su cargo a mediados del pasado mes de junio, para proceder. El Ayuntamiento actuó en consecuencia y asumió el coste total de la obra, que fue de unos 240.000 euros. «Se realizó una modificación presupuestaria para dotar de una partida económica de emergencia y solucionar este problema», añade Artiles, que reconoce que la felicidad vista en profesores y alumnos le ha conmovido. «Estos son los momentos en los que uno valora lo que significa ostentar un cargo público», celebra, mientras promete que seguirá trabajando para la renovación del resto de centros de la ciudad.

Y ahora, la fachada.

El mal estado de la estructura del edificio del Príncipe de Asturias también reclama un arreglo inmediato. Se han hecho remiendos temporales a través de mallas, pero los padres de los alumnos esperan que la dirección general de Infraestructuras del Gobierno de Canarias cumpla con su palabra e inicie pronto las obras.