Valle de los Nueve pone deberes

18/01/2019

Los vecinos pactan una agenda de necesidades del barrio. El presidente de la asociación El Pilar se la hará llegar a las instituciones. Les urge dar salida y desatascar la calle Renacimiento

Los partidos políticos se examinan en mayo próximo con las elecciones y Valle de los Nueve ha decidido ponerles deberes. Sus vecinos han consensuado una agenda de necesidades y proyectos que el presidente de la asociación El Pilar, Jaime Medina, hará llegar ahora al Ayuntamiento de Telde, al Cabildo de Gran Canaria y al Gobierno de Canarias. La llaman la Agenda Valle de los Nueve, un completo dossier de 16 páginas en el que resumen qué les falta para que el barrio esté al día. «No fijamos plazos ni cuantificamos costes, solo marcamos prioridades a las que queremos que den respuesta», apunta Medina. Y de esas, la primera, está clara: que le den una salida a la calle Renacimiento, en el lado norte del barrio.

Esta vía no tiene salida. Muere en un camino de tierra ahora dominado por una frondosa vegetación. «Por la tarde se colapsa de coches», explica. Los vecinos aparcan sus vehículos y se dejan unos a otros sin salida. «Cuando uno quiere mover el suyo, tienen que quitarse los demás». Además, dificultan la maniobra de los que entran y salen de esta calle. Han de dar la vuelta y a veces no tienen cómo. Pero hay una solución sobre la mesa. Está pintada en el Plan General de Ordenación (PGO) en vigor y en el que está en trámites. Pasa por darle salida a través del IES Valle de los Nueve por la calle Badajoz. El consejo escolar del centro, según Medina, ya aprobó ceder parte de sus antiguas instalaciones deportivas a ese nuevo paso. «En el mandato anterior los vecinos cedieron terreno y el Ayuntamiento trajo el tractor y despejó parte de la vía». Pero todo se paró.

Otra conexión que les urge es entre el parque urbano que está junto al local social V9 (el nuevo) y la GC-131. Sería un paso peatonal de apenas 23 metros que enlazaría este recinto con la carretera general. Discurriría al lado del autoservicio Los Girasoles. «La dueña del solar está dispuesta a una permuta», advierte. Por cierto, reivindican culminar el inacabado proyecto de ensanche de la GC-131 para mejorar la conexión vial y peatonal centro-cumbre.

Área de ocio con albergue.

En la lista de peticiones también incluyen propuestas de rehabilitación para varias dotaciones públicas, como, por ejemplo, el local social V9, inaugurado en 2009 y que ya presenta humedades, grietas, levantamiento de baldosas o desprendimiento del encalado; el IES Valle de los Nueve, que data de 1970 y donde urge cambiar las ventanas y las rejas de seguridad, además del remozado de la fachada; y el local donde tiene su sede la asociación de vecinos, aquejado de humedades, con estallidos de hormigón en balcones, paredes y columnas, puertas que ya no pueden abrirse ni cerrarse y ventanas entalladas de polillas.

Pero no todo son quejas. También hacen apuestas de futuro, como el área de ocio y esparcimiento que piden que se ubique al otro lado de la GC-131, al sur del barranco del Tundidor. Haría las veces de área de descanso para los usuarios del proyectado, y ya con financiación, corredor paisajístico de Telde, que prevé acondicionar un camino para senderistas y ciclistas desde la costa hasta el barranco de los Cernícalos. «Sin esta infraestructura -defiende Medina- el corredor no funcionaría, esta área sería el gancho de ese proyecto». Incluiría un albergue para entre 60 u 80 personas, merenderos, un anfiteatro al aire libre, una pista de atletismo perimetral, aseos, y aparcamientos para 10 o 15 coches, para guaguas y para bicis. «Ya hay suelo, y es público». Es la parcela de 12.000 metros donde se proyectó una piscina y que ahora se usa para la feria de ganado de las fiestas del Pilar.

Este ambicioso proyecto parte de la convicción que tienen estos vecinos de que la zona de medianías y cumbre tiene potencial para ser un destino rural y que, en realidad, solo faltaría apuntalarlo. En coherencia con ese objetivo Valle de los Nueve propone, por ejemplo, reconstruir su ermita, recuperando su estampa antigua. Y también rehabilitar tres caminos rurales con El Tundidor, Lomo Bristol y Hoya de Manrique.