Telde

«Siento vergüenza por no haberme dado antes cuenta de lo que pasaba»

12/02/2020

El acusado en el caso de la macroestafa insiste en que Teresa Velázquez le mantuvo al margen de sus intenciones fraudulentas y que nunca sospechó. «El negocio tenía sentido y era creíble».

Después de cinco sesiones, el testimonio de 26 testigos denunciantes y tras la declaración de culpabilidad de los tres principales intrigantes en una trama que lideró Teresa Velázquez y que ideó para estafar 2,7 millones de euros por medio del cobro de pagos iniciales por inmuebles de lujo y vehículos de alta gama que, en la mayor parte de los casos, nunca llegó a entregar, ayer le tocó el turno de testificar a Antonio S.P., el abogado de Teresa, que está acusado de estar implicado en esta macroestafa.

«¿Cómo no pudo sospechar si era su abogado?», esa era la pregunta estrella que tanto la Fiscalía como los letrados de los estafados querían que el encausado contestase. «Lo primero que me pidió Teresa fue la redacción de unos contratos de revocación que utilizó para devolver el dinero a uno de sus clientes. Ahí cumplió y eso me dio confianza para seguir trabajando puntualmente para ella», explica sobre un caso que estalló en Telde en 2014.

Su defensa se centra en que cuando Antonio entró en escena, Teresa ya había llegado a un acuerdo de las condiciones de los negocios con los clientes y ya se había producido el pago por la entrada de las casas. «Ella cobraba un 5% de comisión por cada vivienda y fijaba un 10% de penalización si la otra parte no cumplía, era todo lógico y creíble, muy beneficioso para Teresa. ¡Cómo iba a pensar que en realidad se quería quedar con todo el dinero!», exclama el sospechoso.

En varias ocasiones, y mientras respondía todas las preguntas de la Sección Primera de la Audiencia Provincial, Antonio S.P. se lamentó de que hubiesen delinquido a su costa. «Lo que de verdad me avergüenza es de no haberme dado cuenta antes de todo esto. Pensaron que podían engañarme y lo hicieron», decía con desazón, concluyendo que la estafadora había adquirido sus servicios para aprovecharse de sus desconocimientos acerca de Gran Canaria y del ritmo de trabajo de los juzgados de aquí para que no sospechase. «No tuve ningún beneficio económica con las operaciones de ella. Los seis o siete encargos que me solicitó los cumplió, por eso me sorprendió cuando algunos clientes me decían que Teresa no les pagaba. Yo le llegué a decir a ella que adelantase con su propio dinero lo que adeudaba. Por eso me quedé en shock cuando me enteré de que la habían detenido», finalizó el único encausado que queda por juzgar de un macrojuicio en el que hoy todas las partes darán a conocer sus conclusiones.

Redactó unos contratos genéricos que no sabe con quiénes se usaron

Antonio S.P. explica que uno de los primeros encargos que le hizo Teresa Velázquez fue la elaboración de unos contratos genéricos de revocación que supuestamente iba a utilizar para devolver el dinero a varios clientes. «No sé con quienes se utilizaron. El documento lo confeccionó una compañera del bufete que dejó espacios en blancos donde debían ir los datos personales y las cantidades económicas para que fuera Teresa la que lo rellenase», comenta el abogado imputado. Además, dice no recordar si elaboró los contratos de corretaje que firmaron varios de los clientes y con los que se daba forma a los acuerdos entre las víctimas y la estafadora, y que incluyeron el ingreso de importantes montantes económicos. El acusado también desmintió a varios de los testigos denunciantes, quienes aseguraron que Antonio les había dicho que había ido a los juzgados a comprobar que los expedientes estaban encaminados, así como que nunca le aseguró a ninguno de los afectados que pronto tendrían en su poder las viviendas, ni que estuvieran tranquilos con su inversión. «Ese no era mi trabajo», razona el profesor universitario.