Otra persona mayor que muere en su casa sin que nadie se entere

16/07/2019

Hallan el jueves el cadáver de una mujer de 80 años en su casa de Jinámar en avanzado estado de descomposición. Tenía la vivienda llena de basura, de ahí que los vecinos pidan a Sanidad que actúe

Cuando aún no se han apagado los ecos por el hallazgo trágico, el pasado 21 de junio, de dos hermanos muertos, solos y sin atención, en su casa de La Isleta, en la capital, este fin de semana trascendió otro caso más, esta vez en Jinámar, de una persona mayor que fallece sola en su vivienda sin que nadie se entere hasta pasados unos días. En este caso, fueron también los vecinos del bloque en el que vivía, el número 6 de la calle Fuente del Sao de la urbanización Eucaliptos II, los que la tarde del jueves pasado, 11 de julio, alertaron a la Policía Nacional del fuerte mal olor que salía del piso. Cuando llegaron los agentes, según informaron ayer residentes del bloque, se encontraron el cuerpo de una mujer, en avanzado estado de descomposición, y sentada en la misma silla de ruedas que le servía para desplazarse. Estaba casi en la entrada de la casa. Bastó desplazar la puerta, que no estaba cerrada, para descubrir dónde estaba. A los vecinos les dijeron el día que la sacaron que debía llevar muerta entre 15 y 20 días. Vivía sola y murió sola.

Los residentes lamentan que tuviera un final tan desgraciado, pero aseguran que avisaron varias veces al Ayuntamiento. Hace un año trascendió incluso a los medios de comunicación. Lo denunciaron a través de Teldeactualidad. Explican que esta vecina, aparte de comportarse de forma extraña, tenía la vivienda llena de basura. No cuidaba su aseo personal ni el de su hogar, por lo que, según aseguran, el olor que desprendía su piso era nauseabundo. No se relacionaba mucho con los vecinos. Además, pasaba mucho tiempo fuera de casa. Solía parar por Triana, en la capital.

Varias fuentes vecinales advierten de que al menos les consta una visita de trabajadores del Ayuntamiento, pero, por lo que saben, ella les negó la ayuda. No reconocía lo que le pasaba, pero los que la conocían coinciden en apuntar que debía sufrir algún tipo de enfermedad mental. Saben que tiene familia, pero poca. «Aquí nunca veíamos a nadie con ella», confiesan. «Y si el Ayuntamiento hizo algo, tampoco es que se molestara demasiado». Entiende una de las vecinas consultadas este lunes que debió tramitarse una incapacitación judicial para evitar lo que ha pasado.

El problema ahora es que, al drama de una muerte así, se le suma el foco de insalubridad que les ha dejado en el bloque. La familia que vive justo encima ya no sabe qué hacer. Está preocupada. Aparte del mal olor, agravado tras el fallecimiento, les consta que el piso está lleno de basura, excrementos, orines y bichos. Para colmo, se quejan de que el día que hallaron el cuerpo, los operarios de la funeraria lo trataron en el rellano y dejaron los líquidos y la sangre que desprendió en el suelo. Y denuncian que tiraron los guantes y trajes que llevaban en la papelera del portal. «Tenemos niños pequeños, aquí hay un problema de salud pública, Sanidad tiene que actuar, hay que limpiar y desinfectar, pero desde el jueves por aquí no se ha pasado ni el tato».

El Ayuntamiento «no puede actuar»

Desde el Ayuntamiento aclararon este lunes que al tratarse de una vivienda privada no puede actuar. En todo caso, Sanidad y Servicios Sociales agilizan los trámites para asesorar a los vecinos. Apuntan que ha de ser la comunidad del bloque la que debe alertar al juzgado para que le informe de si tiene familia y que sea esta la que se haga cargo. Si renuncia, el juzgado deberá decidir quién actúa. «No hicieron nada, ni cuando estaba viva, ni después de muerta», se queja un vecino.