Objetivo: que alguien cierre la puerta

15/03/2019

La mujer que agredió a los niños en el colegio de la V Fase de Jinámar entró al patio porque no hay cancela. Ayuntamiento y centro educativo discrepan sobre la responsabilidad

Dos de las madres de los niños que el miércoles fueron agredidos por una mujer en el patio del colegio Miguel Hernández o V Fase de Jinámar lo tienen claro: la culpa de lo que ha pasado la tiene la puerta abierta del centro. Es una cancela de metal oxidada y sin cerradura, que además también carece de telefonillo, del que solo quedan el hueco y cables sueltos. Una vecina de Tablero del Conde, que vive justo frente al centro y que tiene sus facultades mentales alteradas, accedió al colegio en torno a las 14.30 horas con la pretensión de llevarse a su nieto, pese a que no está matriculado en este recinto, y la emprendió con todo el que pilló delante. Agredió a varios niños lanzándoles mochilas, los aruñó o les golpeó en los cachetes. María Isabel Rodríguez y Rocío Cabrera saben que la mujer no sabía lo que hacía. Lo que les preocupa es la facilidad con la que accedió al centro. Aseguran que la puerta lleva años abierta. «En verano la sueldan para que nadie entre», dicen.

¿Y de quién es culpa? El Ayuntamiento dice que del centro, y el colegio, que del Ayuntamiento. Desde la Consejería de Educación este jueves se limitaron a advertir de que había contradicciones en las versiones sobre lo sucedido, pero que pese a ello el inspector de zona y el director habían denunciado los hechos ante la Policía Nacional. Sí confesaron que desconocían que la puerta del centro no funcionaba.

Isabel y Rocío explicaron que el director les había asegurado este jueves que había notificado reiteradas veces la rotura de la puerta y que en el Ayuntamiento no le habían hecho caso, y que ahora confiaba en que tras lo sucedido le pondrían remedio. Sin embargo, la edil de Educación, Marta Hernández, sostuvo que la última vez que se le puso cerradura fue en noviembre de 2018, la sexta del año, alguna vez incluso con cadenas, y que desde entonces no habían recibido parte. Aclaró que el incidente se produjo fuera del horario lectivo, por lo que fue responsabilidad del centro. Y anunció que aprovecharán un proyecto de empleo que empieza ahora para hacer una puerta nueva.

Mientras tanto, la agresora seguía ingresada en un centro hospitalario. Servicios Sociales asesora a una de sus hijas para que tramite su incapacitación legal para facilitar así su internamiento psiquiátrico.