Llueven cachos de contraventanas

14/03/2019

Los familiares de alumnos del IES José Frugoni Pérez, en La Rocha, piden a Educación que renueve 64 postigos del centro. Son de madera y se están desintegrando. Tienen 34 años

En el IES José Frugoni Pérez, en La Rocha, si no están al quite, les llueven cachos de contraventanas. Se les están desintegrando. Son de madera y las de las fachadas laterales del edificio principal, el más antiguo del centro, no se han renovado desde hace 34 años, cuando se abrió el que fue segundo instituto de Telde después del de San Juan. La asociación de madres y padres de alumnos (AMPA) está preocupada por los riesgos que corren los chiquillos e insta a la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias a que las sustituya. Son 64 contraventanas que exigirían un gasto de 60.000 euros.

Por la información que facilita al colectivo el propio instituto, el centro lleva desde 2014 advirtiendo de forma reiterada a la consejería de la necesidad de renovar esta carpintería. Hay tablas que se han desprendido, otras se han abombado y están dañando el revestimiento y hasta parte del alféizar, y en otros casos ha sido necesario atar con bridas las hojas de la contraventana por el riesgo de que caiga en peso al suelo.

Dolores Monroy, presidenta del AMPA, acompañada de Fátima Suárez y de Héctor León, también miembros del colectivo, guían una visita por las partes que más riesgo entrañan. Dejan claro que las paredes afectadas no dan a la calle, sino a patios que son muy transitados por los alumnos, por lo que confiesan su inquietud por lo que pueda pasar. Y subrayan que no pueden quitarlas porque si no el fogonazo de luz en el aula impediría dar clase.

En 2015 Educación sí aportó una remesa al instituto que permitió sustituir al menos las contraventanas de la fachada principal. Se cambiaron las originales de madera por las actuales de aluminio. Pero en las otras dos fachadas laterales la mayoría no se ha tocado en estas tres décadas, salvo algún caso puntual. Les dice el centro que hace un año la consejería les informó de que se había aprobado un proyecto, pero no se ha ejecutado. Y la última respuesta que les dan es que lo tienen el primero de la lista. Eso sí, para cuando haya dinero, porque ahora no lo hay.