Las otras crónicas de un pueblo

13/05/2019

Las actas de la sociedad de San Antonio guardan la historia reciente del barrio. La historiadora Luz Marina Delgado usa como base la vida de este colectivo para retratar el siglo XX en toda la comarca

De los más de 60 barrios que tiene Telde, pocos pueden presumir de la atmósfera pintoresca que salta a la vista nada más uno pisa las estrechas calles de San Antonio, sobre todo las que se arriman a su recoleta plaza. No es un barrio al uso, de esos que nacieron al calor del aluvión desarrollista que alimentó la migración interior en la segunda mitad del siglo XX. Este es un núcleo urbano más antiguo, con varios siglos a sus espaldas, y que, además, destila personalidad propia. Y es muy probable que parte de lo que hoy le hace distinto a otros pagos de Telde se lo haya dado el papel que jugó en su desarrollo la Sociedad Cultural y de Recreo del Tabaibal. Una joven historiadora, Luz Marina Delgado, ha glosado su historia en un libro que será presentado el 5 de junio en la propia sede de esta entidad. Lo presentarán su autora y el cronista oficial de la ciudad, Antonio González Padrón. Está patrocinado por la propia sociedad, que fue la lo que lo encargó, y becado por la Fundación Universitaria de Las Palmas gracias a un mecenas privado, Astican.

Apuntes de la comarca del Tabaibal de Telde desde finales del siglo XIX hasta la actualidad nació como un trabajo de investigación sobre el colectivo, pero que al final lo ha acabado siendo también del barrio y de la comarca en la que se emplaza, la del Tabaibal, que, por cierto, discurre paralela al barranco Real desde San Juan hasta casi el mar, al norte de La Garita. ¿Y por qué un informe histórico de un colectivo se convierte en un trabajo sobre un barrio y su entorno? Lo explica la autora. Porque «esta sociedad fue y sigue siendo en parte el centro del barrio». En las actas de las reuniones de esta sociedad se escribieron las crónicas de la vida en San Antonio en el siglo XX.

Explica Luz Marina Delgado que este colectivo cultural fue fundado en 1925 por 17 socios y que su primer presidente fue José de la Guardia. Empezó humilde, con pocos recursos, de ahí que durante décadas viviera de prestado, o de alquiler, en la casa de los Quintero, un edificio de fachada singular que aún sigue en pie, en un lado de la plaza. Pero poco a poco no solo se convirtió en agente dinamizador del barrio, sino que incluso su popularidad trascendió las fronteras de Telde. Todavía hoy hay mucha gente de fuera del municipio que recuerda los famosos bailes de los viernes en la sociedad de San Antonio, que, por cierto, en sus primeros años llevaba el nombre de Trabajadores Agrícolas.

Delgado explica que este trabajo, que no estaba previsto que acabara en libro, es el fruto de una investigación histórica de ocho meses para la que ha recurrido más al testimonio oral de sus protagonistas, de los vecinos, que a los archivos, aunque también cuenta mucho de lo que quedó recogido en las actas e indagó en textos de Chil y Naranjo o en el archivo parroquial de San Juan.