La ciudad estrenará albergue para perros a principios de 2019

08/08/2018

Buena voluntad, ganas, amor a los animales, capacidad y 40.000 euros. Sobre esos cinco pilares se sustenta el proyecto que va a dotar al municipio de una nueva perrera municipal, para la que se quiere contar con la ayuda de las protectoras y que verá la luz en enero o febrero próximos

Por fin se vislumbra la hora de jubilar las instalaciones de la perrera municipal, esas que, como dicen los vecinos, han formado parte del paisaje teldense «de toda la vida». El proyecto para la creación del que será un albergue para perros todavía es un embrión, pero la previsión es que, en enero o febrero de 2019, funcione a pleno rendimiento.

Y es que podríamos decir que el concejal de Protección Animal, Abraham Santana, se ha buscado la vida, tirando de aquí y de allá, para conseguir apoyos que le permitan sacar adelante la iniciativa.

Para empezar, según él mismo relata, tuvo que dar con alguien dispuesto a convertirse en el padre de la criatura. Y dio con él.

«Yo no tengo ningún técnico especialista para redactar el proyecto y, finalmente, encontré a alguien que trabaja en otra área municipal, concretamente en la empresa Fomentas, que se comprometió conmigo a nivel personal a sacar adelante la idea y está trabajando en ello en sus ratos libres, porque tiene mucho interés por proteger a los animales», cuenta.

Con esto ya están garantizadas la buena voluntad, las ganas, la capacidad y el amor a los animales.

Pero para conseguir el quinto as de esta baraja, el panorama era bastante más complicado porque, parafraseando el dicho popular: «Con el dinero hemos topado, señores».

El Ayuntamiento, como ya es bien sabido, se está batiendo el cuero con unos y otros para pagar las deudas y sanear sus arcas, así que las inversiones que realiza son las de absoluta prioridad y esa premisa dibuja un entorno poco propicio a construir la perrera. Y Santana es consciente de ello: «El Ayuntamiento está en temas importantes y aunque éste también lo es, hay otras prioridades».

Por eso, en su búsqueda de alternativas, el concejal dio con ella en la Consejería de Presidencia del Cabildo, cuyo titular, Pedro Francisco Justo, se ha comprometido a financiar los trabajos con 40.000 euros.

Y entonces sí que sí, con los cinco elementos en la mano, el proyecto ha ido tomando cuerpo.

«Vamos a crear un centro de acogida temporal. Ya contamos con un lugar medio habilitado para ello, en el Puente de Siete Ojos, donde hoy se sitúa la zona de señalización vial, con naves, y en el que hay baños exteriores. Con esa dotación, sólo será cuestión de acondicionar las jaulas y algún elemento más», describe Santana. «En cuanto tengamos el proyecto y el informe positivo de Urbanismo, pediremos la subvención».

De tránsito a permanencia. La instalación dispondrá de 40 jaulas, en lugar de las 12 actuales, y ya será un lugar donde se acogerá a los animales.

«Hoy tenemos una perrera de tránsito. Los perros llegan y, tres días a la semana, son enviados al albergue insular. La idea es crear en Telde un centro similar al de Bañaderos. Y con ese fin, vamos a conveniar con las diferentes protectoras y asociaciones, para poder con ellos y proporcionar un servicio completo a los animales. Por las mañanas trabajaremos nosotros, pero siempre habrá voluntarios y miembros de asociaciones que se encargarán de las adopciones, de favorecer las buenas conductas, de inculcar responsabilidad en la tenencia de animales y demás aspectos relativos al servicio».

Hoy por hoy, existe buena relación con esas protectoras, e incluso se han dado casos en los que no se mandan perros a Bañaderos, porque estos colectivos les encuentran hogares.

«Con este proyecto, quitamos carga al albergue insular, que está saturado, y fomentamos el trato con las asociaciones, que ya colaboran con nosotros como red de información y favorecen que actuemos con más celeridad en el servicio de protección de animales».