Telde

Fomentas acaba con la deuda y será la primera en salir de la concursal

12/11/2019

La empresa municipal está a la espera de que se resuelvan dos incidencias para convertirse en la primera en superar este proceso en España tras haber pagado los casi 12 millones que debía.

Fomentas está de celebración. En septiembre de 2007 tuvo el dudoso honor de convertirse en la primera empresa pública en entrar en concurso de acreedores con una deuda de 11.872.000 euros, y justo 12 años puso el último euro que debía para sanear sus cuentas. «En realidad quedan un millón doscientos mil euros por pagar, pero no lo consideramos deuda porque son créditos hipotecarios que se van pagando a mes a mes», puntualiza Carmelo Ramírez, gerente de Fomentas y uno de los principales artífices de que este pequeño milagro haya sido posible. «En 2010 cambiamos el modelo de negocio cuando se produjo el desastre inmobiliario», explica, desvelando las claves del éxito. «Dejamos de vender viviendas y empezamos a prestar servicios con las rehabilitaciones», se refiere a los elogiados Arrus que han permitido dar un salto cualitativo a barrios desfavorecidos como Jinámar, Las Longueras o Las Remudas.

Ahora están a la expectativa de que se decrete que oficialmente han salido del proceso concursal. «En los próximos días tenemos una reunión con el juez y con los administradores concursales para ver cual es el siguiente paso, pero me da la impresión de que no hay muchos que han llegado hasta aquí. Tendremos que hacer camino al andar», sospecha Ramírez. El principal impedimento se encuentra en dos incidencias concursales que no deberían suponer mayores problemas. «Hay dos acreedores litigiosos, el Grupo Europa y Mazotti, con los que tanto la administración concursal como el juez entienden que no es razonable reconocerles el pago porque están en prejudicialidad penal», explica, dando por hecho que desde que se resuelva este caso, Fomentas habrá salido oficialmente del procedimiento concursal.

Futuro brillante

Ramírez prevé que para el próximo año Fomentas tendrá consideración de gran empresa ya que el volumen de negocio será superior a los seis millones que se requieren para entrar en este club. «Calculamos que la facturación en 2020 será de 9.600.000 euros -contando ingresos y gastos-, por los algo más de 5 millones de este año», detalla, desvelando un futuro brillante para una empresa que tiene a Telde como prioridad.

Un nuevo nombre para una nueva vida

Fomentas fue una vez Urvitel, pero después de superar su peor momento se decidió que necesitaba un cambio de nombre que no lo relacionase con los malos tiempos. «Queríamos olvidar una etapa que derivó en la concursal y empezar una era con un nuevo nombre con el que se saldrá del proceso», explica Ramírez. Aunque sobre todo, fue el cambio de actividad, el paso de la venta de viviendas a la prestación de servicios, lo que generó la necesidad de este lavado de imagen. «Fomentas ha rehabilitados 2.400 viviendas y está en proceso de arreglar otras 650. Realiza una labor muy importante en la ciudad», recuerda.