El legado de ornar a Las Nieves

13/08/2017

Las hermanas María de las Nieves y María del Carmen Sánchez Suárez tienen un cometido desde hace décadas cada vez que se acerca el 5 de agosto. Son las responsables de adornar con flores el altar para la subida y la bajada de la Virgen de Las Nieves, pero también el trono para la procesión.

Varias mujeres se encargan de engalanar la iglesia cada vez que Lomo Magullo se pone en fiestas. Pero son dos vecinas del pueblo las que echan sobre sus hombros una responsabilidad que reconocen que es sacrificada, pero que la hacen por placer, casi como un vicio. Nieves tiene una tarea complicada, la de organizar y reunir el dinero para comprar las flores; mientras su hermana, María del Carmen, es quien pone la paciencia y la técnica para enramarlas. La primera lleva más de 20 años dedicando días, noches y madrugadas a esta labor, mientras que la segunda ya supera las tres décadas. Empezaron siendo adolescentes, junto a otras jóvenes del barrio, gracias al sacerdote Hermenegildo Sánchez y todavía mantienen el legado y la tradición. Es una faena en la sombra, pero la hacen con gusto.

Los festejos en honor a Las Nieves están llegando a su fin, pero ayer, junto a un grupo de mujeres del barrio, las hermanas se pasaron todo el día preparando la iglesia para que estuviera a punto para el acto de la subida que tuvo lugar por la noche. Empezaron por la mañana y apenas pararon 15 minutos para comer. Iban con el tiempo justo para que los casi diez ramos estuvieran listos y el templo limpio a las siete de la tarde, cuando comenzó la misa. Reconocen que el principal problema al que se enfrentan cada año es el económico, porque reunir los más de 1.000 euros de las flores para los tres eventos se hace cuesta arriba. Lo logran gracias a la solidaridad de los vecinos.