El Hogar del Pensionista «impide entrar» a discapacitados sin carné

07/06/2018

Un socio del centro denuncia la «discriminación» con su hijo, que le acompañaba a los bailes desde 2012 porque no puede dejarlo solo. Hay dos casos, ambos con discapacidad psíquica

Jerónimo Quintero es socio del Hogar del Pensionista de Telde, el número 185, desde mayo de 2012. Habitual de los bailes, siempre ha acudido acompañado de su hijo, un joven de casi 28 años con una discapacidad psíquica del 75% y 18 puntos de ayudas a terceros. Pero el domingo casi se lo dejan en la calle. «Gracias a que intercedió Pino González (otra socia de esta infraestructura pública), porque la conserje tenía la orden de no dejarlo entrar», denunciaba este miércoles dolido.

Como su hijo hay otro caso, el de una chica de 53 años con Síndrome de Down que también es asidua a los bailes, que hasta ahora iba con su madre, pero que al ponerse ella enferma, está acudiendo sola. La información que les ha llegado es que a partir de ahora el Centro de Mayores «no dejará entrar a personas que no tengan carné de socio del Hogar porque en casos de accidente», le dicen, «el seguro no cubriría los posibles daños». Ni él ni otros mayores lo terminan de entender.

Quintero denuncia la «discriminación» que se está cometiendo con estos dos casos. «No molestan a nadie, llevan años viniendo y están muy integrados con los mayores, es más, a veces se echan algún baile, porque les encantan», se queja este padre, que ha recibido el apoyo expreso de otros socios, como la propia Pino González. Le pone nombres y apellidos a la decisión. Se la atribuye al concejal, Diego Ojeda, a la jefa de servicio de Servicios Sociales. a la trabajadora social adscrita al centro y a una asesora del edil. A todos les reprocha «mezquindad».

De su hijo subraya que no tiene con quién dejarlo. «Tengo una hija que vive en Lomo Magullo, pero ¿quién soy yo para pedirle ahora que cada vez que vaya yo al baile con su madre, ella cambie su vida para cuidar de mi otro hijo?». No entiende qué mal hacía con llevarlo al centro. «Está incapacitado judicialmente y lo tenemos a nombre de su padre y su madre, así que cuando entra conmigo al Centro de Mayores es porque está bajo mi cuidado, no le puedo dejar solo».

No acatará la orden. Respecto al otro caso advierte de que, por la normativa vigente, tendría condiciones para ser socia del Hogar del Pensionista porque tiene más de 50 años y además presenta una discapacidad, que son justos los mismos motivos por los que Quintero es socio del centro pese a que no llega a 60 años. Los bailes son los jueves y los domingos. Hoy es jueves y lo advierte: «Mi hijo vendrá conmigo». Hasta ayer se encontraba «hundido», pero los apoyos recibidos le han levantado el ánimo.

Por su parte, el edil de Ciuca, Juan Antonio Peña, en la oposición, se preguntaba ayer «a qué obedece esta medida». Advierte de que en otros equipamientos similares sí se permite acceder a discapacitados acompañados de sus progenitores.

Ayuntamiento y Gobierno canario se tiran los trastos

La aplicación ahora de esta normativa de acceso, vigente desde 2014, ha dado lugar a un nuevo choque dialéctico entre el Ayuntamiento y el Gobierno canario. El primero habló este miércoles por boca de su edil de Servicios Sociales, Diego Ojeda. «No seremos nosotros los que prohibamos la entrada a nadie, y mucho menos a personas con discapacidad, pero sí debemos ajustarnos a la legalidad», subrayó. Recordó que «el propietario del edificio es el Gobierno canario, que tiene sus normas y que es el que decide». En ese sentido, dijo que dio una instrucción a su jefa de servicio para que consultase al Gobierno canario si estas personas pueden entrar. Desde el Ejecutivo, sin embargo, negaron la mayor. «Ni hemos prohibido ni prohibiremos la entrada a discapacitados acompañados de sus progenitores», afirmó taxativo el viceconsejero de Políticas Sociales, Francisco Candil. «Estamos ya cansados; si Telde no está capacitado para gestionar el centro, que nos lo devuelva, que estaremos encantados de la vida de atender a los mayores de Telde como se merecen».