El consistorio habilita otro solar en La Barranquera para aparcar

23/08/2018

La tierra que sacan de la parcela en la que se edifica el complejo deportivo se está utilizando para adecentar un terreno municipal cercano, en el que los vecinos podrán estacionar sus vehículos

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La esperanza es lo último que se pierde, dicen. Y también dicen que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana.

Los dos refranes podrían aplicarse al caso del solar de La Barranquera en el que, desde principio de este mes, se está construyendo el futuro complejo deportivo de la zona. El resultado sería, en un cuasisímil muy cogido por los pelos: cuando un aparcamiento se cierra, tranquilos, porque se abre otro.

Y es que el Ayuntamiento se plantea la posibilidad de habilitar otra parcela cercana al futuro polideportivo, en la que los habitantes de la zona dispondrían de un nuevo espacio para estacionar sus automóviles.

De este modo, se daría respuesta a los vecinos del entorno que se han quejado reiteradamente de que las obras del nuevo centro deportivo les han privado de las 300 plazas que encontraban en ese solar para dejar sus vehículos.

Por tanto, con esta iniciativa, las dos partes quedarían satisfechas. El consistorio, con el desarrollo y culminación del proyecto en el que trabaja; y los vecinos, con una nueva zona de aparcamiento.

Tierra aquí, tierra allá. Las tareas se ejecutan con sigilo. Pero la curiosidad vecinal se suscitó cuando se percataron de que algo raro estaba sucediendo.

Propios y extraños llevaban varios días observando el ir y venir de maquinaria desde la obra del complejo a un solar de Arauz, ubicado entre la salida de la GC-100 y la calle Obispo Verdugo.

Y la explicación que han ofrecido los responsables municipales a tanto trajín obrero bien podría devolver la esperanza perdida de los vecinos de aparcar en el barrio con cierta holgura.

En esencia, lo que se está haciendo es trasladar a esa parcela cercana toda la tierra que se está sacando al excavar hasta alcanzar la cota de los cimientos del complejo deportivo.

Con este trasiego, el primer propósito de los responsables municipales era adecentar la parcela. Pero, dada la coyuntura, ya se compacta el terreno para que sea posible aparcar coches.

De esta manera, también se paliarían los efectos nocivos para los comercios del barrio que, según los afectados, han visto cómo sus ventas han descendido en cerca de un 30%, debido al cierre del solar en el que se está trabajando y, con ello, la falta de plazas de aparcamiento.

De acuerdo con las quejas que han manifestado los empresarios, se ha observado una importante caída de la afluencia de clientes a los locales comerciales, porque las dificultades que encuentran para aparcar les disuaden de acudir al barrio a realizar sus compras.

Con esta iniciativa, en teoría, la situación debería mejorar para todos.