El activismo de 140 estudiantes libra de residuos la costa de Telde

27/06/2018

Alumnos del Liceo Francés llevan a la práctica la idea del fundador de Turcón y recogen microbasura en el litoral de Tufia y Ojos de Garza

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Cristal a cristal, plástico a plástico. Y cuantos más pequeños, mejor. Esa basura que cuesta ver, que parece integrada en el paisaje, fue la que centró esta semana las dos batidas de limpieza que organizó el ecologista y fundador de Turcón, José Manuel Espiño Meilán, por uno de los espacios protegidos más desconocidos de Telde, el de los arenales de Tufia, entre esta playa y la de Ojos de Garza.

Solo les hizo falta voluntad, algo de su tiempo y bolsas de basura. Los alumnos de 6º de primaria a 2º de bachillerato del Liceo Francés, en Taliarte, peinaron de microrresiduos esta zona del litoral. Además, contribuyeron a reconstruir parte del sendero que en su día se trazó entre ambas playas teldenses para guiar a los caminantes y evitar que pisaran endemismos botánicos como el chaparro (Convolvulus caput-medusae) y la piña de mar (Atractylis preauxiana), dos joyas difíciles de apreciar, y también de distinguir, si no se va con un experto como Espiño.

Este escritor y profesor jubilado, autor, además, de varios libros de divulgación de la naturaleza local, dedicó una mañana a cada uno de los grupos. Primero se acercó al centro y les dio una breve charla sobre los residuos más habituales de las playas y sobre lo que tardan en desintegrarse. Y después se trasladaron en guagua a la zona de actuación. El lunes 60 alumnos y 6 profesores se centraron en el tramo más próximo a Tufia, y el martes, otros 70 con 6 maestros, en la punta de Ojos de Garza. Estuvieron varias horas recogiendo basura, y mientras lo hacían, José Manuel Espiño les explicó algunos de los valores que atesora este Sitio de Interés Científico de 54,1 hectáreas.

Esta actividad forma parte de una iniciativa que acaba de poner en marcha Espiño y que busca hacer ver a la población que la limpieza del paisaje es cosa de todos y que basta con que cada uno le dedique un poco de su tiempo para que surta efecto. Para ir sembrando conciencia, ha empezado a difundirla por los centros educativos.