«Con los ‘drag’ fue vanguardista y conmigo, retrógrado. No entiendo»

04/09/2018

La actuación del padre Báez ha desconcertado al candidato por CC a la alcaldía, Héctor Suárez. El sacerdote no quiso darle la comunión, porque considera que está en pecado mortal al haberse casado por lo civil. Él siente pena y compasión por una Iglesia que no se moderniza mientras los templos se vacían.

blanca e. oliver / telde

Hace poco más de un mes, el sacerdote Fernando Báez, conocido popularmente como padre Báez, permitía a un grupo de drag queen utilizar la sacristía de la iglesia de La Breña como camerino, dando una muestra de modernización, contraria a los postulados de la alta jerarquía eclesiástica. El pasado domingo, el mismo padre Báez negaba la comunión al director general de Infraestructuras Turísticas, Héctor Suárez, porque recientemente contrajo matrimonio por lo civil, dando otra muestra de cerrazón, contraria a los postulados del papa Francisco de integrar a parejas de hecho, matrimonios civiles y divorciados vueltos a casar.

¿Es por llevar la contraria a la Iglesia, es un comportamiento errático o es por llamar la atención?

A saber...

Lo único que parece no generar dudas es que, según la versión del afectado, el pasado domingo, en la misa que se celebró en Tufia en la ermita dedicada a La Milagrosa, patrona del barrio, cuando el actual director general de Infraestructuras Turísticas del Gobierno regional y candidato a la alcaldía de Telde por Coalición Canaria se acercó a recibir la eucaristía, el sacerdote se la negó, diciéndole que estaba en pecado mortal, por haberse casado por lo civil pocas semanas antes.

Suárez, contrariado, dio media vuelta y abandonó la celebración.

Ayer, varias horas después, el político teldense aseguraba que, con el paso del tiempo, se van disipando las sensaciones y que ya ni siquiera estaba enfadado por lo sucedido.

«Sólo siento pena y compasión. Estoy apenado por la deriva que está tomando la Iglesia con comportamientos como estos. No me extraña que a los templos acuda cada vez menos gente y que muchos estén vacíos. Yo soy católico y voy a seguir siéndolo. Por temas personales me casé por lo civil, pero la actuación de este hombre no me va a alejar de la Iglesia».

Aun teniendo tan claro ese convencimiento, Suárez no salía de su asombro por el radical cambio de comportamiento del padre Báez entre la apertura ante los drag queen y la cerrazón en su caso.

«No sé por qué con ellos tomó una decisión vanguardista y posmoderna y conmigo, la actitud fue tan retrógrada. La explicación tendrá que darla él. Yo no la tengo».

No obstante, Suárez ha sabido ver el lado positivo de la situación. «Estas formas de actuar sirven para visibilizar la situación en la que todavía viven algunos sacerdotes y la necesidad de que la Iglesia se modernice, elimine de raíz este tipo de prácticas y se dedique a ser una herramienta de fe y de ayuda para quienes aún creen en ella».

¿Y el obispado? Suárez consideró que el Obispado debería actuar para que la Iglesia se actualice, aunque indicó que, tras el incidente, ha recibido muchas llamadas de apoyo, entre las que destacó las de numerosos párrocos que no entienden la decisión que tomó el padre Báez.

En estos mismos términos se ha manifestado su esposa, la concejala de Urbanismo, Patrimonio y Playas, y segunda teniente de alcalde del Ayuntamiento, Gloria Cabrera, que a través de su cuenta de twitter ha hecho un llamamiento al obispo de Canarias, Francisco Cases, para que tome cartas en el asunto.

Cabe indicar que la diócesis canaria no se pronunció en el caso de las drag queen de La Breña. Ahora, Cabrera, a través de las redes sociales, le invita a reaccionar.

«¿Dónde está el obispo de Las Palmas? ¿Cuándo va a defender usted la igualdad, el respeto, solidaridad y justicia? Así tiene las iglesias vacías, con curas sin valores y usted defendiéndolos. ¡Y la sociedad sufriéndolos! Ya es hora que condene usted las acciones de sus curas».

¿Responderá el Obispado?

El padre Báez parece que no. Ayer no cogió el teléfono.