El fuego se dio por extinguido en la tarde del lunes

Cazadores arde por imprudencia

14/11/2017

El incendio que se produjo en Cazadores el domingo al mediodía se debió a una imprudencia grave de un vecino que reconoció que hizo una quema agrícola que se le fue de control. El Cabildo grancanario inició una investigación para corroborar en el terreno su versión. El Cecopin dio por extinguido el fuego ayer por la tarde.

La zona cumbrera de Cazadores, en el municipio de Telde, ya está lamentablemente acostumbrada a los incendios. Cada año se producen varios en este pago. Es ya un lugar recurrente de conatos y fuegos peligrosos. Pero el que se produjo el domingo al mediodía no cumple los patrones habituales que se dan en este lugar. Los que ha habido en los últimos años se iniciaron en su mayoría por la noche y en espacios alejados del pueblo y de la carretera. Este fue distinto. Y según la versión de un vecino que reside en la zona los fines de semana, fue su culpa. Se le escapó de las manos una quema que estaba realizando en una finca. Declaración que han respaldado sus familiares. Aún así, el Cabildo inició ayer una investigación para comprobar en el terreno que fue así. Las pesquisas comenzaron este lunes tras recoger varios testimonios el domingo.

El ejecutivo insular destacó que las quemas agrícolas se han convertido en la primera causa de incendios por imprudencia en Gran Canaria. Una temeridad que es constitutiva de delito y cuyas penas oscilan entre los 6 y 12 meses de cárcel, además de indemnizaciones que pueden ir desde los 3.000 hasta los 9.000 euros para pagar los costes de la movilización del dispositivo de extinción. Los permisos para quemas en zonas forestales tienen una validez de cinco años y se suspenden durante el verano, además, no se pueden realizar con altas temperaturas. Agentes de la Brigada de Investigación de Incendios forestales del Cabildo (BIF) han indicado que los indicios apuntan a que el presunto autor no contaba con ningún tipo de autorización.

El fuego, que ya fue controlado el domingo, se dio por extinguido ayer a las 17.50 horas al alcanzarse el humo cero después de las tareas que se produjeron durante más de 24 horas. Las llamas quemaron tres hectáreas de monte bajo, almendros y escobones.