Arte urbano para abrazar la Gerencia

20/02/2019

Matías Mata pinta cuatro murales a espray en el edificio de usos múltiples de Jinámar. Los diseños están inspirados en sus reuniones previas con varias asociaciones del barrio

Era un edificio difícil de ver, un tanto gris y frío. Para colmo, se caía a cachos. Pero ahora la Gerencia de Jinámar es otra cosa. Y no solo porque lo están arreglando. Sino sobre todo por la vida que ya le está dando la intervención artística de Sabotaje al Montaje, que es como firma el muralista urbano grancanario Matías Mata. Este martes andaba «a piñón» con el diseño del dibujo de la cara sur del edificio. Le ayudan otros dos muralistas. Tiene que acabar antes del 2 de marzo y le quedan tres murales más, dos en la fachada principal y otro en la cara norte. Pero van ágiles y la nueva imagen de la Gerencia coge forma.

«La gente se para, se sacan fotos, el arte no te soluciona los problemas, pero al menos te rompe la rutina», advierte Mata, contento por el efecto positivo que tiene su obra en la gente del barrio. No en vano, es uno de los fines de esta acción que se financia con cargo al Plan Integral de Jinámar: fortalecer el sentimiento de identidad de los vecinos con su propio entorno y, por tanto, con las infraestructuras que les dan servicios, como es el caso de este edificio municipal de usos múltiples.

Mata explica que «con la típica imagen de la señora de barrio, con su perro y su bolso» quiso hacer un «homenaje a la gente mayor» y un «guiño» al centro de pensionistas, cuyo local da justo a la calle al lado de este mural sur. Pero como esta cara de la Gerencia mira a la montaña, aprovechó para dibujarle referencias al pasado agrícola del Valle e, incluso, a la caña de azúcar. «El diseño es figurativo, porque gusta más en Canarias, pero yo le meto algo de abstracto, intento no ser tan narrativo».

Para la fachada se inspiró en el fuerte movimiento vecinal que hay en el barrio e ideó pintar, en sus dos laterales, a chicos y chicas muy diversos abrazados entre sí y, a su vez, abrazando al edificio en un intento de hacer un canto a valores como la unión o la cooperación. Y para la parte norte se inspiró en el mar. «Pintaremos a una chica joven con un fondo marino de Jinámar». Le inspiraron los propios vecinos. Antes de diseñar los murales se reunió con colectivos del barrio para empaparse de sus referencias. Ahora, gracias a su arte y a, según calcula, unos 600 esprays, podrán sentirse más identificados con su Gerencia.