Arranca la obra del Ayuntamiento en el colegio Montiano Placeres

24/08/2018

Quedan dos meses para que culminen los trabajos y el curso comienza en 18 días. Persiste la incertidumbre sobre el cierre del centro, que se decidirá a primeros de mes en un Consejo Escolar

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Con un poco de paciencia, parece que todo acaba saliendo. Y en esta ocasión, viene al pelo ese estereotipo tan manido de que nunca es tarde si la dicha es buena, porque las obras que debe realizar el Ayuntamiento en el CEIP Montiano Placeres, aunque han tardado lo suyo, finalmente arrancaron el miércoles.

La noticia, a pesar de haberse hecho esperar tanto, puede calificarse de positiva y así la han considerado los miembros de la comunidad educativa del centro.

La cuestión es que el mismo miércoles y ayer, se realizaron en el complejo todos los estudios topográficos preceptivos para que los operarios entren y se pongan máquinas a la obra.

Como ya se sabe, los trabajos consisten en el drenaje y la evacuación de las aguas pluviales de las zonas ajardinadas que se encuentran en el lindero sur del colegio. El objetivo es dejar el lugar en las condiciones idóneas para evitar corrimientos de tierras en épocas de lluvia.

El presupuesto ronda los 43.000 euros y el plazo de ejecución es de dos meses.

Y es justamente la cuestión del tiempo la que hace tambalear la esperanza de que el centro pueda abrir al inicio del curso. La Dirección General de Infraestructuras Educativas ya ha advertido que, si las obras del consistorio no ofrecen garantía de seguridad, cerrará el colegio.

Por tanto, se han salvado dos escollos: los trabajos del Gobierno de Canarias, que se ejecutaron en tiempo y forma; y los del Ayuntamiento que, aunque tarde, también están en marcha.

Ahora resta superar el último obstáculo: el Consejo Escolar Extraordinario que se convocará a primeros de mes y que decidirá el futuro del Montiano Placeres.

Esperemos que, tras tanta incertidumbre, la dicha sea buena.

Los padres se mantienen a la expectativa

Los miembros de la asociación de padres y madres del colegio ya no saben qué pensar, ante todas las vueltas que las instituciones están dando para ver si cierran o no cierran el centro. Y es que, en definitiva, se trata del futuro de sus hijos y, ¡oiga!, con eso no se juega.

Cristo Ramírez (Larry), presidente del AMPA y uno de los que se está batiendo el cuero casi a diario por salvar el colegio, en medio de la desazón que sufren los padres, describe la situación que están viviendo con un poco de humor: «Me alegro de que el Ayuntamiento comience las obras, ¡por fin!, porque nos vamos a quedar calvos de los nervios».

Ramírez confía en que el centro continúe abierto porque, según su criterio, sería absurdo que lo cerraran después de haber gastado tiempo y dinero en dejarlo en condiciones.

El presidente del AMPA espera una respuesta favorable de las instituciones, por el bien de los 120 escolares que deben empezar este curso dentro de 18 días y, más especialmente si cabe, por los niños que se educan en el Aula enclave. Un espacio dirigido a escolares con necesidades especiales y que, en Jinámar, sólo cuentan con este clase en el Montiano Placeres.