Telde

13 años y 8 meses de prisión por violar y maltratar a su hijastra

02/12/2019

La Audiencia condena al hombre que agredió sexualmente durante seis años a su hija adoptiva. «Me intimidaba para que hiciera lo que me pedía», relató la víctima, que llegó a quedarse embarazada.

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La Sección Segunda de la Audiencia Provincial condena a Moses Sankoh, autor de un delito continuado de agresión sexual sobre su hija adoptiva durante seis años, a la pena de 13 años y ocho meses de prisión, y a la indemnización de 18.000 euros a la víctima. Se le impone, además, inhabilitación absoluta, libertad vigilada de ocho años una vez haya cumplido su pena de prisión y la imposibilidad de acercarse a menos de 500 metros de la víctima durante 20 años.

La denunciante declaró que su padre adoptivo la agredió sexualmente y maltrató desde 2010 hasta 2016 mientras estuvo viviendo con él en Telde. «Me intimidaba para que hiciera lo que me pedía», llegó a manifestar en la vista con la ayuda de una intérprete que se celebró el pasado 25 de septiembre. La denunciante relató que empezó a sufrir los tocamientos y agresiones sexuales cuando llegó a España para vivir con sus padres adoptivos. «Primero empezó con los tocamientos en mi cuarto y luego, con el paso de tiempo, fue mas allá y me penetró vaginalmente en varias ocasiones, en estos casos, en su propia habitación», relató.

«Nunca en mi país -llegó de África a la isla con 17 años- había vivido con mi propia familia y cuando llegué aquí pensé que iba a ser feliz y me iban a cuidar. Luego, con el paso del tiempo y al pasar estas cosas tan desagradables, me quise largar cuanto antes aunque fuese con un céntimo en el bolsillo», sostuvo esta joven. El hombre aprovechaba su posición de ascendencia sobre la joven para mantener las relaciones y cuando trataba de impedirlo, utilizaba la violencia física con bofetadas o arrastrándola por el suelo, o la amenazaba con devolverla a su país de origen.

La víctima recordó que el acusado le llegó a amenazar con «meterle algo en la bebida para que no pudiera hacer nada por evitar las agresiones», que cuando eyaculaba lo hacía «dentro» de ella y que «cuando mi madre adoptiva no estaba en la casa no podía quedarme dormida porque tenía miedo de que él -el procesado- viniera a por mi a hacerme todo lo que le apetecía. Al principio no se lo conté a nadie por miedo, pero luego se lo dije a mi madre en 2016 cuando realicé un viaje a Senegal», dijo.

«Al tiempo y tras negarme en un par de ocasiones, se volvió muy agresivo conmigo y me amenazaba y pegaba por cualquier cuestión del día a día», manifestó ante el Tribunal.

Según la fiscal Rosa Rubio, desde el año 2010 hasta el verano de 2016, «con ánimo de satisfacer sus deseos sexuales», el acusado Moses Sankoh, de 59 años y sin antecedentes penales, mantuvo relaciones sexuales con penetración vaginal no consentidas con su hija adoptiva en el domicilio en el que convivían, sito en el término municipal de Telde. Estos hechos fueron negados por el propio procesado, quien manifestó en la vista que todo lo relatado y denunciado por su hija adoptiva era fruto de su imaginación porque estaba «poseída».

Obligada a abortar a los 22 años

Se quedó embarazada. La hija adoptiva, que sufrió violaciones y maltrato por su padrastro, se quedó incluso embarazada a los 22 años y se vio obligada a abortar. Una experiencia traumática que se la contó a su madre, pero ésta no la creyó. También le relató los hechos a un tío materno que vive en Londres. Contra la sentencia cabe interponer recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC).