‘Verode’ prueba con siete proyectos que el turismo puede ser sostenible

12/10/2017

En la segunda y última sesión del 1º Foro de Turismo Sostenible de Canarias Verode, celebrado en el teatro-auditorio de Agüimes, la organización propuso un viaje a siete experiencias reales y viables que prueban que el turismo sostenible no solo es posible, sino que ha de ser el camino a seguir.

/ Agüimes

Más que un ponente al uso, el biólogo Fran Garlaz hizo este miércoles las veces de agitador de conciencias durante su participación en el Pecha Kucha (un formato de exposición de proyectos exprés) con el que Verode abrió el ciclo de debates de su segunda y última jornada. Para reivindicar el tipo de ocio que su empresa, y otras como la suya, ofrecen a los turistas, invitó a los presentes a preguntarse por qué, por ejemplo, si uno visita Mongolia es capaz de levantarse a las cinco o seis de la mañana para ordeñar un yak, luego tiene vergüenza en hacer de una granja de aquí un destino visitable. «No nos avergoncemos de nuestra cultura, de la herencia de nuestros abuelos», exclamó Garlaz, responsable del proyecto PlatanoLógico, en La Palma, la única finca de plataneras que se visita en la Isla Bonita.

Su empresa fue una de las siete que este miércoles se dieron a conocer en el foro Verode como casos prácticos y viables de un tipo de actividad turística que es respetuosa con el entorno y que ofrece un producto alternativo al habitual, al de consumo masivo. La organización invitó a un proyecto por cada una de las siete islas, y había desde tiendas de souvenirs a vendedores de experiencias originales. Los presentó el investigador Carlos Fernández.

Aunque los casos que se expusieron fueron prácticos, los ponentes no eludieron lanzar mensajes con los que insistían en la necesidad de poner coto al turismo desmedido, el de las cifras récord. Garlaz apostó por la soberanía alimentaria y por una agricultura sin aditivos químicos. Invitó a reflexionar sobre lo que supone dar de comer a 15 millones de turistas. Otro biólogo, Antonio Sanpedro, director de Atlantic Eco Experiencia, lanzó la voz de alarma sobre la falta de control en la oferta de visitas para los avistamientos de cetáceos en el sur de Tenerife. «No hay barrera legal a la concesión de licencias», pero es que, según dijo, más del 53% de las embarcaciones no están ni siquiera autorizadas.

Los ponentes demostraron además que hay un turista que no se limita al sol y playa, sino que quiere tocar la realidad local y sentirla como una experiencia.