Un turno de guardia de 42 años

16/04/2018

Con número de placa 10.285 y 42 años de servicio, Ananías Jesús Torres Suárez es el policía local en servicio más antiguo de toda la Comarca. Tiene 2 hijos que han seguido el linaje, uno que acaba de entrar en la Policía Local de Agüimes y otro en la Guardia Civil «pero, en mi casa, no se habla de trabajo».

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Cuando mi mujer pregunta le decimos que espere al día siguiente y que lo lea en el periódico; entonces sí que le podemos dar algún detalle».

«Yo estaba en el ejército pero cuando fui a reengancharme me dijeron que me mandaban para Cádiz y yo no quería salir de mi tierra», cuenta, «en casa, con gofio y cebolla escapo», así que nuestro protagonista decidió presentarse a las pruebas para policía municipal que se convocaron en Agüimes a finales de 1976 y el 1 de enero «ya estaba dentro. Recuerdo que nuestro primer servicio, en la cabalgata del 5 de enero, como todavía no teníamos uniforme los cuatro nuevos, cuando intentábamos controlar a la gente no nos hacían ni caso».

Aficionado a la pesca y al tiro al plato, a Ananías no le da miedo el retiro anunciado para el año que viene, cuando el 4 de enero cumpla los 65 años. Probablemente, sí será todo el municipio el que lo eche de menos, «porque yo he estado en todo, accidentes, asesinatos y hasta tareas burocráticas como las que hago ahora que es, sobre todo, entregar notificaciones y avisos con un coche que sólo conduzco yo porque soy el único que lo entiendo», asegura Ananías con una sonrisa.

También se acuerda, con mucha socarronería, «de una caseta que yo tenía en la playa, en la zona de Risco Verde, y desde donde salvé a muchos bañistas; yo colocaba las aletas en una esquina de la terraza y con un trozo de corcho me tiraba al mar y ayudaba a la gente en apuros. Saqué del agua hasta dos concejales del Ayuntamiento, me acuerdo, a Bartolo Acosta y a Gregorio González».

Ahorcados, algún asesinato, muchos accidentes de tráfico y algún servicio extra, como «cuando nos eligieron con compañeros de San Mateo, Vecindario y yo por Agüimes para hacer de escolta de una algo cargo saharaui que venía a Gran Canaria, con turnos de 12 horas y con varios coches camuflados y nos comunicábamos por emisoras como las que tenía el Ejército en esa época», recuerda Ananías Torres.

«La labor de un policía pasa por avisar, advertir y si no hace caso denunciar, pero ese debe ser el último paso», asegura.