No hay espacio para tanto talento

27/01/2020

La Sociedad Municipal Villa de Ingenio se ha convertido en un referente docente en la isla, cuyo alumnado no ha

cesado de crecer en los últimos cinco años y va camino de contar con 300 inscritos en 24 especialidades.

F.Z. / Ingenio

La Sociedad Musical Villa de Ingenio se ha convertido en la última década en una de las entidades culturales más importantes y dinámicas del sureste grancanario. En un edificio construido en 1964 por Maximino Díaz, que fue adquirido posteriormente por el ayuntamiento del municipio en 1987 para convertirlo en centro cultural, no es hasta 2008 que se destina, tras cinco reformas distintas, como sede oficial de esta sociedad en la que cursan actualmente estudios de música unos 260 alumnos.

El crecimiento de su oferta didáctica y el paulatino incremento del alumnado ha obligado recientemente al ayuntamiento de Ingenio a plantear al Cabildo su colaboración en la construcción futura de un nuevo centro polivalente que cubra distintas necesidades culturales en Ingenio.

Estos días, su sala de ensayos vive una actividad frenética. El próximo día 8 de marzo, la banda de música que dirige desde 2014 el maestro José Buceta estrena, en el escenario del Centro Cultural Federico García Lorca, el espectáculo denominado El Olimpo de los Dioses, una producción músico teatral inspirada en la obra del mismo nombre escrita por el reputado compositor alicantino Óscar Navarro.

No es para menos, porque dicha suite de una hora y media de duración y compuesta por diez movimientos, protagoniza este año el ya tradicional Concierto de La Candelaria que ofrece la banda de esta sociedad con ocasión de la celebración de las fiestas patronales del municipio.

SINERGIAS ATRACTIVAS. Según explica Francisco Díaz, director desde 2000 de la Sociedad Musical Villa de Ingenio, dicha entidad «engloba distintas divisiones con sus respectivas particularidades, desde la propia escuela a la banda, que considero desde su constitución en 1989 su piedra angular, porque vertebra toda la política de formación. Pronto tendremos un coro», incide Díaz, demostrando el vigoroso músculo de la entidad que dirige. «Los directores de la banda son los que marcan una tendencia», añade Díaz que, en 1989, con trece años, fue uno de los tres miembros fundadores de esta banda que hoy es, como su pan de puño, un orgullo para todas y todos los ingenienses.

También el director gallego José Buceta no solo valora positivamente el papel que jugaron sus predecesores en la batuta –Alejandro Castañeda, Juan José Ortiz y Enrique Zorilla-, sino la dimensión que cumple la Sociedad Musical Villa de Ingenio, a la que define como «una herramienta poderosa de desarrollo cultural del municipio. Tiene la increíble capacidad de crear y producir un gran número de espectáculos todos ellos de una gran calidad y a su vez con un poder de convocatoria fascinante, trabajando con agrupaciones corales, teatrales y del ámbito folclórico. Este trabajo en equipo hace que se creen sinergias entre los diferentes colectivos del municipio que revierten en la mejora de la calidad de los mismos y por consiguiente en el aumento del nivel artístico de Ingenio», advierte Buceta.

«En los seis cursos que hemos impartido hasta la fecha el crecimiento de los alumnos ha sido exponencial», recuerda Díaz. «De los 70 alumnos que acabaron el primer curso de 2013 hemos pasado a los 260, siendo la previsión para el 2021 superar los 300». La escuela mantiene dos ciclos: uno que se ocupa de los tres a los seis años y otro de los siete en adelante.

El alumnado, que procede de zonas como Telde, Valsequillo, Maspalomas, Ingenio casco, Carrizal o Agüimes, está en el centro de todas las decisiones que toma su modelo educativo musical, que se ha convertido asimismo en un eficaz instrumento de vertebración y cohesión social.

Díaz destaca la importancia de esta sociedad y la de Coros y Danzas de Ingenio, otra de las entidades cabeceras que trabajan por la cultura en el municipio. «Contribuimos a la oferta de Ingenio con cuatro eventos al año. Aspiramos por ello a convertirnos en un patrimonio cultural de Ingenio, en un recurso para la divulgación musical», concluye.