El Grantecan amateur de la Villa de Ingenio

30/07/2018

El cielo está bastante contaminado pero, aún así, Juan Antonio Moreno ha hecho realidad su afición, que ha convertido en profesión, de observador de las estrellas y guía para todos aquellos que quieran pasar por su azotea

De profesión ingeniero técnico en Topografía, Juan Antonio Moreno se cuenta entre los damnificados por la crisis de la construcción y la falta de trabajo que esto desencadenó en el sector. Sin saber muy bien qué hacer para reemprender su vida laboral, lo único que lo sacaba de este estancamiento era su hobby, la Astronomía.

Subir a la azotea de su casa en Ingenio, coger el telescopio y observar el cielo, «aunque no especialmente bueno para ello porque hay mucha contaminación lumínica», era la mejor distracción para este ingeniero.

Ocho años después, el Observatorio Astronómico de Ingenio Juan Moreno es una realidad que se hizo oficial estos días, con una inauguración de lo que, en principio, sólo fue una tentativa promocionada en las redes sociales, por si algún grupo de estudiantes o de simples aficionados a esta actividad se quería pasar por su casa y aprovechar los instrumentos de este ingeniero para echar un vistazo a un asteroide o a algún planeta cercano.

Juan Antonio Moreno aprovechó la previsión de un eclipse de luna para programar y apostar, definitivamente, por este futuro profesional con un acto en el que expuso una serie de astrofotografías denominada Con los pies en la tierra y la mirada en el cielo, de Marina Prol Franco, una joven y prometedora profesional en este ámbito y que está afincada en Gran Canaria.

Moreno trabaja en colaboración con el Grupo de Telescopios Hypatia (HGT), uno de cuyos miembros, José Luis Doreste Caballero, disertó sobre el eclipse de luna que se produjo la noche del viernes y que se pudo observar desde esta azotea convertida en plataforma astronómica.

«Nunca pensé que este hobby mío me pudiese ofrecer una forma de ganarme la vida, pero ahora creo que es posible. La evolución desde los asteroides hasta la observación solar que empecé en el 2010 ha sido importante».