Un pilar estratégico con más de 60 años

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15/02/2019

La fábrica de cementos que el grupo Ceisa posee en terrenos de su propiedad en El Pajar, en el término de San Bartolomé de Tirajana, con capacidad para producir 1,5 millones de toneladas al año, ha sido y es clave en la construcción en Canarias. Su futuro está anclado a la renovación de la concesión del puerto industrial en 2022.

Gabriel Suárez / Maspalomas

Con una producción que roza las 400.000 toneladas anuales e indicadores de mercado positivos que hablan de un crecimiento del 5% anual, Cementos Especiales de las Islas Sociedad Anónima (Ceisa), empresa participada al 50% por Corporación Masaveu (España) y Votorantim Cimentos (Brasil), no oculta su inquietud por el futuro de la concesión administrativa del puerto industrial que finaliza en 2022, el que junto a la cantera de puzolana y sus instalaciones fabriles constituyen los tres pilares fundamentales de su propia existencia.

La entidad abrió ayer sus puertas de par en par a los medios de comunicación para mostrar las entrañas de una de las industrias más potentes de Gran Canaria, que en el auge de la construcción, poco antes de la crisis de 2007, alcanzó una producción de 1,3 millones de toneladas anuales. Su capacidad máxima de producción es 1,5 millones de toneladas al año, con una facturación de 30 millones de euros anuales.

Ceisa, que lleva construyendo Canarias más de sesenta años, es también un ejemplo de modernidad e inversión. Su actividad se inició en 1957 y al poco tiempo de su puesta en marcha, en 1965, triplica la capacidad de producción. Posteriormente en 1973 invierte 12 millones de euros para aumentar la capacidad productiva; en el 84 construye la explanada y muelle para el atraque y carga de barcos cementeros, y en el 90 realiza la ampliación del puerto y construcción de la nave para clínker, con capacidad para 50.000 toneladas. Su útimo desembolso ha sido la construcción del molino actual (13,5 millones€), para aumentar la capacidad de producción hasta 120 toneladas por hora.

Inversiones. El coordinador general de Ceisa, Claudio Piernavieja, señaló que cuentan con 15 puntos de producción, almacenaje y ventas, con 200 empleos directos y 400 indirectos, y que la inversión en los últimos años ha sido de 55 millones de euros, de los que 26 han sido para nuevos molinos; 19 millones para la ampliación del puerto; 8 millones para eficiencia energética y protección al medio ambiente, y 2 millones para pantallas vegetales y demoler de instalaciones en desuso.

Piernavieja, que guía la visita a la planta junto al jefe de producción Juan Correa, reveló que fabrican cuatro tipo diferentes de cementos, todos con puzolana de la cantera San José, «considerada una de las mejores adiciones del mundo para fabricación de cementos». «También ofrecemos la ventaja de fabricar cementos a la carta para obras específicas, como la ampliación del Puerto de Las Palmas o el del acuario, primera construcción con hormigón blanco», indicó.

Los únicos materiales que importan son el clínker, que se obtiene por fusión de arcillas y calizas a una temperatura muy elevada, y arena de África. Clíncker, puzolana y yeso son los tres elementos que se mezclan y dan origen al cemento, el cual se almacena en los silos con capacidad para 30.000 toneladas.

Con una producción que roza las 400.000 toneladas anuales e indicadores de mercado positivos que hablan de un crecimiento del 5% anual, Cementos Especiales de las Islas Sociedad Anónima (Ceisa), empresa participada al 50% por Corporación Masaveu (España) y Votorantim Cimentos (Brasil), no oculta su inquietud por el futuro de la concesión administrativa del puerto industrial que finaliza en 2022, el que junto a la cantera de puzolana y sus instalaciones fabriles constituyen los tres pilares fundamentales de su propia existencia.

La entidad abrió ayer sus puertas de par en par a los medios de comunicación para mostrar las entrañas de una de las industrias más potentes de Gran Canaria, que en el auge de la construcción, poco antes de la crisis de 2007, alcanzó una producción de 1,3 millones de toneladas anuales. Su capacidad máxima de producción es 1,5 millones de toneladas al año, con una facturación de 30 millones de euros anuales.

Ceisa, que lleva construyendo Canarias más de sesenta años, es también un ejemplo de modernidad e inversión. Su actividad se inició en 1957 y al poco tiempo de su puesta en marcha, en 1965, triplica la capacidad de producción. Posteriormente en 1973 invierte 12 millones de euros para aumentar la capacidad productiva; en el 84 construye la explanada y muelle para el atraque y carga de barcos cementeros, y en el 90 realiza la ampliación del puerto y construcción de la nave para clínker, con capacidad para 50.000 toneladas. Su útimo desembolso ha sido la construcción del molino actual (13,5 millones€), para aumentar la capacidad de producción hasta 120 toneladas por hora.

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Inversiones

El coordinador general de Ceisa, Claudio Piernavieja, señaló que cuentan con 15 puntos de producción, almacenaje y ventas, con 200 empleos directos y 400 indirectos, y que la inversión en los últimos años ha sido de 55 millones de euros, de los que 26 han sido para nuevos molinos; 19 millones para la ampliación del puerto; 8 millones para eficiencia energética y protección al medio ambiente, y 2 millones para pantallas vegetales y demoler de instalaciones en desuso.

Piernavieja, que guía la visita a la planta junto al jefe de producción Juan Correa, reveló que fabrican cuatro tipo diferentes de cementos, todos con puzolana de la cantera San José, «considerada una de las mejores adiciones del mundo para fabricación de cementos». «También ofrecemos la ventaja de fabricar cementos a la carta para obras específicas, como la ampliación del Puerto de Las Palmas o el del acuario, primera construcción con hormigón blanco», indicó.

Los únicos materiales que importan son el clínker, que se obtiene por fusión de arcillas y calizas a una temperatura muy elevada, y arena de África. Clíncker, puzolana y yeso son los tres elementos que se mezclan y dan origen al cemento, el cual se almacena en los silos con capacidad para 30.000 toneladas.