Los pactos se cuelan en la fiesta de San Fernando

30/05/2019

San Fernando de Maspalomas celebró la festividad de su santo patrono con misa, procesión y asadero, un ritual al que se sumó la política, con los posibles pactos de gobierno en San Bartolomé de Tirajana como tema de animada conversación. No estuvo el alcalde en funciones, Marco Aurelio Pérez, pero sí los posibles alcaldables Elena Álamo (PP_AV), Conchi Narváez (PSOE), Samuel Henríquez (NC) y Alejandro Marichal (CC).

Maspalomas celebró este jueves la festividad de su patrono San Fernando cumpliendo con tres rituales de larga tradición popular: participar primero en la misa cantada, seguir después la procesión con el santo chico y la virgen del Carmen por las calles del poblado antiguo, y disfrutar por último, en las horas de mayor solajero, del gran asadero de pescado con el que la población local y la forastera brindan cada año en el Día de Canarias por la vida regalada y compartida. No obstante ello, este año se sumó otro ritual, por lo menos entre la clase política local: el resultado electoral del pasado domingo. Con esos ecos electorales aún resonantes por todas las esquinas y la comidilla política sobre los posibles pactos entre PP-AV, PSOE, NC, CC y Cs, la festividad patronal tuvo otro color.

La iglesia de San Fernando estuvo a rebosar, con más de medio millar de personas compartiendo la eucaristía, que fue oficiada por el penúltimo cura ordenado en la Isla, el joven arcipreste de Vecindario y párroco de Balos y Casa Pastores, Aday García Jiménez. Para la celebración eucarística se apoyó en otros nueve sacerdotes, entre ellos los responsables de las parroquias cercanas de Tunte, Santa Lucía, El Tablero, Templo Ecuménico y El Pajar, Arguineguín y Mogán y también algunos de los curas que han pasado por San Fernando, como el cantante Salvador Santana, que en su día lideró la construcción del actual templo.

Fue una misa de una hora y media amenizada por los cantos e instrumentación musical del coro de la parroquia. En su homilía, Aday García habló de la alegría de «vivir siendo auténticos, originales y no fotocopias de nadie» El arcipreste enfocó su discurso hacia el amor que subyace y sirve de base para cualquier esperanza de vida individual y colectiva. «En la vida es bueno estar siempre recalculando ruta, como cuando nos equivocamos en las directrices que puede marcar el GPS. Es bueno estar siempre en planteamientos continuos de nuestro estilo y formas de vivir, de los aciertos y errores, de las pruebas de vida, en la cultura, la política... Es bueno vivir cuestionándose porque es síntoma de que estamos vivos, de que queremos progresar, mejorar, conocer, aportar, dar soluciones, vivir y dejar vivir (...) Es bueno plantearse para qué estamos aquí, qué buscamos, qué venimos a celebrar, que queremos llevarnos de este día, que motivos tenemos para hacer fiestas en nuestro corazón. Responder a estas preguntas es luchar contra el tradicionalismo, el inmovilismo, el pasotismo y el costumbrismo. Es luchar por nuestra identidad, por nuestras personas, nuestra comunidad y nuestro pueblo. Es una oportunidad única que no se nos volverá a repetir en la vida, porque no habrá más una fiesta como ésta en las circunstancias en las que estemos. Debemos preguntarnos si todo lo que hacemos, lo que vivimos y lo que enseñamos está al servicio del amor», dijo. La misa terminó con el canto del Himno a San Fernando; con dos vivas al santo y uno a Maspalomas, y una felicitación generalizada para todos los Fernandos.

Procesión y asadero

A las 13.05 horas, con el trono enramado del Santo en la puerta, sonaron atronadores las hileras de petardos y voladores que se lanzaron para anunciar el comienzo de la procesión por las calles del pueblo. A esa hora ya humeaban las brasas del asadero, prendidas desde las 12.00. A la gran comitiva de San Fernando El Chico, seguida por los sacerdotes, por la Corporación Municipal presidida por la primera teniente de alcalde y concejala del Área de Cultura y Acción Social, Elena Álamo Vega, y por los numerosos fieles, le precedió durante todo el recorrido el desfile de cornetas, tambores y malloretes de la Agrupación Musical La Salle, de Agüimes, en esta ocasión con medio centenar de componentes.

Con el regreso del Santo a la Iglesia se pusieron sobre las grandes parrillas de los ocho bidones las primeras 400 caballas frescas del tradicional asadero. Al mando del mismo el equipo de vecinos convertidos desde antiguo, casi desde siempre, en asiduos colaboradores. Este año rendían un especial y cariñoso recuerdo a sus amigos Carmelo Suárez Franco y Antonio Martín Gómez Godoy. En total se repartieron a los asistentes 650 kilos de caballas; 200 kilos de papas, 100 litros de mojo, una pella de 100 kilos, 500 litros de cerveza y otros tantos de refrescos.

Durante el asadero, amenizado musicalmente por la Banda Isleña, cuatro trabajadoras de Hospiten Clínica Roca repartieron como en los cinco años precedentes unos 2.000 sombreros de paja y semejante número de dípticos con información dermatológica sobre la importancia de una detección precoz de los peligrosos lunares-melanomas. Con el reparto de gorros comenzó prácticamente la verbena del solajero, amenizada por Paco Guedes.