Juncalillo del Sur recupera sus salinas

19/06/2017

Situadas en la franja costera del Sitio de Interés Científico de Juncalillo del Sur, las Salinas de Abajo, las más antiguas de Gran Canaria, serán recuperadas mediante un proyecto impulsado por el Cabildo. Su objetivo, restablecer su valor etnográfico y hacer que funcionen como humedal.

Abandonadas durante muchos años y degradadas por el uso indebido al que han sido sometidas por quienes invadían el lugar con vehículos, las Salinas de Abajo, en San Bartolomé de Tirajana, forman parte de un proyecto de intervención que realizará la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, una vez que obtenga la autorización de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar. El expediente de solicitud de permiso se encuentra en estos momentos en información pública.

En cuanto al proyecto, el técnico responsable de Medio Ambiente, Miguel Ángel Peña, señala que como el espacio se encuentra dentro del Sitio de Interés Científico de Juncalillo del Sur, y a su vez forma parte de una ZEPA (Zona de Especial Protección de Aves). «Hemos pensado que era una buena oportunidad para consolidar las estructuras, lo que no significa rehabilitar las salinas para ponerlas a cultivar, porque eso hoy en día es imposible debido a que ya existen salinas rehabilitadas que están paradas porque la gente no se quiere dedicar a ello o no hay dinero para pagarles».

En conjunción con Patrimonio Histórico y técnicas adecuadas, el proyecto, redactado por una arquitecta especialista en restauración del patrimonio, contempla consolidar muros, el tomadero del agua y los tajos de cultivos. Además, se instalarán dos casetas pequeñas que cumplirán la función de observatorios monoplazas, porque una vez se recupere la lámina de agua es previsible que pueda ser un atractor para las especies de aves migrantes, que con eso permanecerán más tiempo en el lugar.

El proyecto se complementará con dos mesas interpretativas que hablen de una manera conjunta e integrada de los aspectos etnográficos y de los naturales.

Respecto al almacén de la sal, del que solo se conservan algunos muros y otros se encuentran derruidos, como desde los años sesenta hasta la fecha el mar ha avanzado unos cuarenta metros, la parte que da hacia el naciente se halla totalmente socavada, sin cimentación, por lo que los técnicos consideran «absurdo» restaurarla porque «habría que hacerla de nuevo y con un escollera de protección», afirman.

Las Salinas de Abajo, cuya construcción los historiadores sitúan hacia mediados del año 1500, llevan sin cultivar sal para el consumo desde hace más de medio siglo, pero siempre han estado en la memoria de quienes defienden su protección y conservación como patrimonio histórico y recurso etnográfico de reconocido valor cultural para la Isla. El biólogo Miguel Ángel Peña reveló que la solicitud del permiso a la Demarcación de Costas de Canarias fue presentada en septiembre del pasado año y desde entonces están esperando una respuesta. Costas publicó el anuncio con la información pública del expediente hace diez días. «Si no autoriza en mes o mes y medio entonces perderemos el dinero y esa obra se quedará sin hacer», indicó el técnico, quien señaló que se trata de una obra sencilla con un presupuesto de 80.425 euros.

Las salinas, más viejas que las de Arinaga y Pozo Izquierdo, según publica Pablo Guedes en Historia de Castillo del Romeral, tienen un pasado de leyendas de piratas y comerciantes de este producto durante siglos. Su recuperación supondrá poner en valor un recurso etnográfico singular.