El Burrero ya tiene desde donde mirar

28/10/2018

El Mirador instalado en lo alto de la montaña ha sido recepcionado esta semana por el Ayuntamiento de Ingenio. Tiene forma de herradura e intenta mimetizarse con el paisaje y el medio ambiente de la costa de la Comarca del Sureste

Las vistas no dejan casi nada escondido, se puede observar cualquier movimiento tanto en tierra como en el mar. Sin embargo, hasta ahora no parece un lugar muy transitado.

El mirador de la playa de El Burrero, recepcionado esta semana por el Ayuntamiento de Ingenio desde el Cabildo de Gran Canaria, y diseñado por el arquitecto municipal, Lucrecio Gil, recrea la figura de media herradura y «está realizada con materiales y formas que se asemejan a un cono volcánico y que intenta respetar, por encima de todo, el entorno medioambiental donde está ubicado», señala Chani Ramos, la concejala del área de Medio Ambiente en el consistorio de Ingenio.

Con un presupuesto total de 78.000 euros y muchos meses de retrasos en su ejecución, en algunos casos por temas relacionados con permisos e inconvenientes con el Ministerio de Defensa, «esta obra nos permite proteger un área donde existe un yacimiento arqueológico, también una zona donde se conserva un almacén militar de la Segunda guerra Mundial que nunca se había valorado lo debido y una serie de especies de plantas en peligro de extinción que también saldrán beneficiadas por esta nueva infraestructura», explica Ramos.

La recuperación para el disfrute de esta zona alta de la playa de El Burrero también ha incluido la construcción de un paseo accesible «a través del cual se puede llegar a las playas que están justo detrás de esta montaña y del mirador», asegura Chani Ramos.

«A pesar de que algunos puedan opinar que harían falta más elementos de adorno, la decisión de no ajardinar la zona se ha tomado a conciencia para respetar e integrar esta construcción en la zona, de forma que su impacto visual no sea muy grande», explica la concejala del grupo de gobierno de Juan Díaz.

Larga espera

La actuación que ahora se da por casi terminada ha tenido un recorrido muy largo, de más de nueve años, mientras se lograba el acuerdo y el consenso de todas las administraciones implicadas.

El proyecto, en su diseño original, incluye un sendero peatonal con tarima de madera de unos 500 metros de longitud que partirá del extremo sur del barrio de El Burrero hasta la desembocadura del barranco de Guayadeque, además de mobiliario urbano y la rehabilitación de un nido de ametralladoras existente para convertirlo en punto de observación ornitológica.

Se ejecutará con tarima de madera porque la zona está catalogada como suelo rústico y el planeamiento exige que la actuación sea blanda, fácilmente desmontable y de bajo impacto.

Con este proyecto culminará la adecuación de toda la avenida costera del municipio de Ingenio para el disfrute de los vecinos y los visitantes, resaltó Juan Díaz, quien mostró su satisfacción porque se haga realidad una idea que se empezó a gestar en 1999 y que se ha podido desbloquear gracias al trabajo del Cabildo y del Gobierno regional. La financiación de las obras, con un plazo de ejecución de 9 meses, le corresponde al Cabildo en un 40% al igual que el Ejecutivo regional, y el 20% restante al Ayuntamiento.

Otro de los elementos que se protegerán con esta nueva actuación en la Playa del Burrero, con el mirador y el nuevo sendero, es el pecio que se encuentra hundido en sus aguas, una corbeta corsaria, de construcción inglesa, que tuvo un encuentro en la ensenada de Gando, donde fue cañoneado, y herido de muerte llegó hasta la playa de El Burrero. Así lo señaló el arqueólogo sevillano especializado en intervenciones subacuáticas, Josué Mata Mora, quien tuvo a su cargo dirigir el sondeo del pecio.

El resultado del trabajo de investigación, llevado a cabo durante los pasados meses de enero y febrero en la costa del municipio de Ingenio, ha permitido determinar que a escasos treinta metros de la orilla, reposa esta embarcación del siglo dieciocho que es un tesoro a proteger.