Suelo protegido

Artenara será parte de la red geodésica que vigila la Tierra

17/09/2017

La estación geodésica que el Instituto Geográfico Nacional (IGN) proyecta en Artenara, y su radiotelescopio de 13,2 metros de diámetro y 17,8 de altura sobre la rasante, será una de las tres que vigile la placa tectónica africana dentro de una red global de 40 con la última tecnología de vanguardia.

/ Las Palmas de Gran Canaria

Prevista en la Cruz de Acusa, en una parcela de 32.000 metros cuadrados cedida por el Cabildo, la estación geodésica fundamental que el Ministerio de Fomento se propone construir en Artenara formará parte de una red mundial de 40 radiotelescopios encargada de medir los efectos del cambio climático en el planeta.

Compuesta por un radiotelescopio de 13,2 metros de diámetro y 17,8 metros de altura sobre la rasante, un centro de control, un edificio para albergar el gravímetro y un inmueble auxiliar para los equipos de transformación y alimentación eléctrica, la estación será una de las tres del mundo, junto a la de Santa María (Azores) y la de Hartresbesock (Sudáfrica), encargada de vigilar los movimientos de la placa tectónica africana.

La tramitación ambiental del proyecto del IGN destaca que la estación de Artenara estará dotada de al menos tres técnicas de observación global, una de ellas la radioastronomía VLBI, desarrollada desde los años 60 y muy superior a otras. Con ella, explica el documento, se podría distinguir una pelota de tenis en la superficie de la Luna.

Incluida en el proyecto RAEGE que promueve cuatro radiotelescopios en España (Yebes y Artenara) y Portugal (Azores), la tecnología de alta precisión de la estación grancanaria será una de los eslabones de la Unión Internacional de Geodesia y Geofísica y de la Unión Internacional de Astronomía para estudiar nuevos procesos geodésicos, geofísicos y geodinámicos tan importantes como, por ejemplo, la variación del nivel del mar (cambio climático), o la generación de terremotos.

Para elegir la ubicación, el IGN ha buscado un lugar sin interferencias radioeléctricas, con un cielo limpio y despejado a más de mil metros de altitud y un terreno de un material muy estable, entre otros requisitos. Así tras descartar su emplazamiento en las islas de Santa Cruz de Tenerife, geológicamente más nuevas, y en las otras dos de Las Palmas -por su escasa altitud-, los responsables del proyecto barajaron hasta 8 posibles ubicaciones en Gran Canaria.

El impacto de la estación, que se construiría fuera del periodo de nidificación de las aves presentes en la zona, será «poco significativo», dice el IGN.