Fiestas patronales en Agaete

16/09/2017

El barrio de El Risco de Agaete ha vestido sus mejores galas para dar inicio a sus fiestas patronales de La Milagrosa con la Subida de la Bandera de la mano de Basilia Ojeda Perdomo y la lectura del pregón a cargo del farmacéutico de la Villa, Federico Arencibia y Bravo de Laguna.

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Comienzan las fiestas de La Milagrosa en El Risco

Fotos, abrazos y gestos de felicitación recibió Ojeda de todos los amigos y familiares que no quisieron perderse la tradicional Subida de la Bandera que estuvo acompañada en todo momento por la música de la Banda de Gran Canaria.

Después de Basilia Ojeda le tocó el turno a Federico Arencibia, que estuvo precedida por la actuación del grupo Talismán Canario. El pregonero agradeció, en primer lugar, a todas las personas presentes la gran acogida desde sus inicios al frente de la farmacia de la Villa de Agaete a finales de la década de los años cincuenta.

Federico Arencibia comenzó recordando la historia del barrio que, en un principio, “pertenecía al municipio de Artenara, pero debido a la lejanía para hacer las gestiones, las vecinas y vecinos solicitaron su adhesión a Agaete”. El “boticario”, como decían entonces y que “ahora hemos perdido su uso tristemente”, dijo que conoció por primera vez la Villa cuando fue de pequeño con sus padres, a principios de los años cuarenta, a disfrutar de las aguas saludables de El Valle.

Más tarde, cuando logró su licenciatura y se hizo cargo de la farmacia de Agaete, “recuerdo la gran cantidad de personas que venían con problemas de diarrea, fue tal que recogí unas muestras y las llevé a Sanidad. Allí descubrieron que el agua potable estaba contaminada por las filtraciones de los pozos negros situados en la parte alta del municipio”.

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Reconoció su sorpresa al comprobar, en esos años, la gran cantidad de personas jóvenes que poseían una inteligencia natural increíble, pero que eran analfabetas. También puso en valor el gran trabajo que hizo Tomás Morales en su etapa como médico en Agaete. “A Tomás Morales solo se le recuerda como escritor y sus reuniones con amigos como Alonso Quesada y otros ilustres en el Huerto de las Flores”.

“No conocía El Risco en esa época y la primera persona de aquí que conocí fue a Juliana Álamo que llegó a tener trece hijos. Hay mucha gente que merece un reconocimiento por su trabajo por el barrio como el chófer y el cobrador del coche de hora o el médico de familia que hacía visitas a domicilio. Aún recuerdo el momento cuando llegó la electricidad en el año 1986”.