Noche de temor e insomnio en La Aldea

23/02/2020

De auténtica pesadilla nocturna calificó el alcalde, Tomás Pérez, las horas vividas por el medio millar de vecinos afectados por las llamas. El turismo rural también se resiente tras el paso del fuego por la zona oeste de Gran Canaria

La extraña y peligrosa combinación de fuego, viento, calima y calor registrada en la zona del incendio forestal de Tasarte la pasada noche el sábado quedará grabada en la memoria de los lugareños por muchos años. «No recuerdo una situación similar, porque en el incendio de 2007 tuvimos altas temperaturas con unos 40 grados centígrados en horas de la noche, pero este episodio lo ha superado», afirmaba ayer el alcalde de La Aldea, Tomás Pérez, quien, al igual que muchos otros aldeanos, estuvo toda la noche sin pegar ojo siguiendo de cerca el trabajo de los equipos de extinción y muy preocupado por la seguridad de los vecinos.

«La situación ha sido complicadísima y el esfuerzo de los equipos de extinción ha sido extraordinario, por eso quiero agradecerles el trabajo realizado», apuntó Pérez, detallando que la fuerza del viento, que jugaba con ellos, fue uno de los peores obstáculos con los que se tuvieron que enfrentar para combatir las llamas.

Pero mientras los equipos lo daban todo contra el fuego, muchos de los vecinos marchaban inquietos y angustiados hacia la playa, donde los que no salieron para casa de algún familiar en el casco de La Aldea decidieron pasar la noche cerca del mar, a salvo de las llamas, pero lejos de su pertenencias. Otros fueron acogidos en la residencia de mayores, el albergue, la residencia escolar y el pabellón polideportivo.

«Creo que hemos movilizado a unas 500 personas en total», reseñaba el primer edil contando a los vecinos de Tasartico, El Hoyo y Tocodoman. Tomás Pérez, cansado por las muchas horas que llevaba en vigilia, continuaba ayer a última hora pendiente de cada detalle, siempre acompañado de los miembros de la corporación y apoyado por la solidaridad de numerosos aldeanos que de inmediato se volcaron para ofrecer su asistencia, acogimiento y colaboración.

Ayuda

«En las últimas horas hemos tratado de que la gente vaya tranquilizándose, pero resulta complicado en estas circunstancias», afirmó, señalando que «cuando se tenga una evaluación de todos los daños en las viviendas entonces podrán comenzar a volver a sus domicilios, pero lo primero es garantizar la seguridad de todos, y en esto estamos trabajando», subrayó.

Respecto a lo vivido en estas últimas horas, Pérez opinó que en el municipio «nunca se había dado un incendio con estas características, con la fuerza del viento que tuvimos en este, nunca antes», rememoró, señalando que el humo ha sido otro elemento muy perjudicial, sobre todo para las personas con problemas respiratorios.

«Hemos vivido una situación muy difícil, hemos tenido que estar al lado de mucha gente y armarnos de mucha calma para poder transmitir algo de serenidad dentro de tanto caos», reveló el primer edil, quien ha tenido que hacer frente a todo tipo de situaciones «porque si bien hay gente comprensiva, otros tienen otro tipo de temperamento y piensan que las soluciones son más rápidas y que se pueden acometer sin hacer los diagnósticos que exigen los protocolos de seguridad», afirmó.

El fuego no solo afectó a los residentes sino que también ha dejado a algunos turistas con lo puesto. El responsable de una de las viviendas rurales, José Antonio Rivero, comentaba que unos clientes, cuando fueron a regresar, se encontraron con la carretera cerrada por la Guardia Civil y tuvieron que pasar la noche en otro alojamiento, quedando en la vivienda alquilada todas sus pertenencias. Asimismo, ayer ya eran numerosas las llamadas que recibían de clientes que tenía previsto pasar unos días en Tasarte y han decidido cancelar porque no están seguros.

«Esperamos pronto recuperar la normalidad», era el deseo del alcalde Tomás Pérez, quien aguarda el balance de los daños.