Siete Palmas solicita la suspensión de los presupuestos participativos

17/03/2020

La asociación de vecinos reclama que los tres millones de euros previstos para esta partida se destine a aminorar los efectos de la pandemia del coronavirus entre los colectivos y personas más vulnerables de Las Palmas de Gran Canaria.

La asociación de vecinos Siete Palmas registró una petición en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para que el Ayuntamiento suspenda el procedimiento de elección de obras y proyectos que configurarán los presupuestos participativos y que, en su lugar, se destine el dinero consignado a esta iniciativa a la lucha contra los efectos que tendrá el coronavirus. Para el presente año, el Consistorio había reservado tres millones de euros de sus cuentas para esta iniciativa.

Precisamente, el plazo para la presentación de ofertas acaba este martes, tras un periodo de un mes de recepción de peticiones. Lo que trata de conseguir ahora la asociación de vecinos Siete Palmas es que se suspenda la tramitación y se destine este dinero «a actuaciones destinadas a aminorar o paliar los presumibles efectos que tendrá esta pandemia en los colectivos y habitantes más vulnerables de nuestro municipio».

El Ayuntamiento había previsto una distribución los tres millones de euros de la siguiente manera: 519.937,50 euros para el distrito Vegueta-Cono Sur-Tafira, 470.906,25 para el distrito Centro, 464.687,50 para Isleta-Puerto-Guanarteme; 534.750,00 para Ciudad Alta; y 509.718,75 para Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya. El medio millón restante se reservaba para proyectos de carácter más global.

La junta directiva de la asociación de vecinos Siete Palmas es consciente del esfuerzo que han realizado el resto de colectivos vecinales y de ciudadanos en particular para presentar sus proyectos, pero aún así considera que estamos en una situación de excepcionalidad que debería ser atendida con todos los recursos disponibles. «Han invertido su tiempo y trabajo en la redacción y confección de las más de 1.300 propuestas presentadas», exponen en su escrito, pero aseguran que «la situación del estado de alerta conlleva que todos los recursos materiales y humanos de la administración municipal se vean condicionados por el aislamiento necesario, y que aquellos servicios mínimos disponibles se deban concentrar en atender las demandas ocasionadas por una crisis sanitaria».

El vicepresidente de la asociación de vecinos, Zebenzui Ramos, reconoce que «el Ayuntamiento no tiene potestad en materia sanitaria pero sí puede adoptar otras acciones». El representante vecinal considera que en materia de empleo o en asuntos sociales se podría invertir este dinero. Así, propuso la posibilidad de ayudar a las personas que pierdan su trabajo o que se vean afectadas por expedientes de regulación temporal de empleo como consecuencia de la crisis económica que tiene aparejada. Otro de los posibles usos de estos fondos podría ser las prestaciones sociales, como las ayudas económicas para las personas más vulnerables.

«Al ver la vulnerabilidad de algunos vecinos se nos ocurrió la idea de utilizar el dinero del presupuesto participativo para este fin», aseguró el vicepresidente de la asociación vecinal, «estamos ante un problema que afecta a toda la ciudadanía y todos debemos actuar».

Los presupuestos participativos han presentado hasta ahora un bajo nivel de ejecución. Según el análisis realizado por el grupo municipal del Partido Popular, solo se han materializado quince proyectos de los 48 escogidos en febrero de 2019, lo que supone un nivel de ejecución de un 18%. En cuanto a la inversión, los populares han insistido en varias ocasiones en que del total de 1,5 millones de euros que se destinaba a esta partida, solo se ha utilizado un total de 272.000 euros.

En 2019 la partida se incrementó a 2,5 millones y se escogieron casi doscientas propuestas.