Se busca solución al acceso al bloque 18 de El Lasso

20/01/2020

El Cabildo de Gran Canaria trata de dar con la fórmula jurídica que le permita integrar la construcción de un camino decente a los vecinos del edificio del barrio del Cono Sur en el que los vecinos sufren problemas importantes para entrar salir o recibir asistencia sanitaria. Esta es una antiquísima reivindicación vecinal.

El bloque 18 de la urbanización residencial El Lasso ejemplifica todos los males que afectan al Cono Sur de Las Palmas de Gran Canaria. Sufre el aislamiento habitual, la falta de servicios y la deficiente conectividad con transporte público. En su caso además, no hay forma decente de acceder al edificio. Con un terraplén de tierra infame que se asoma al barranco como único camino de entrada y salida.

Sus vecinos llevan años enfrascados en una lucha burocrática, en un limbo político de competencias, ya que aunque están en el corazón de la capital la responsabilidad sobre ese terreno pertenece al Cabildo. Este órgano ha decidido afrontar por fin la situación y trabaja para acelerar la atención a esos residentes. «Estamos trabajando ahora con el proyecto que se está desarrollando de rehabilitación de fachadas. Estamos en estos momentos analizando y licitando y ya tenemos el proyecto, que lo tenemos evaluado, por lo que queda solo ver cómo vamos a ejecutar todo el tema de la accesibilidad», indica Concepción Monzón, consejera de Vivienda de la institución.

Los vecinos llevan décadas reclamando una solución

Monzón expone que el Cabildo busca la menor manera de afrontar la situación. Intentado aprovechar otros recursos para no demorar más una situación que se ha ido dilatando a lo largo de cuatro décadas. «Es una situación jurídica pero económica. Porque para atender a ese bloque en concreto tendríamos que hacer otro proyecto y licitarlo. Y se tardaría aproximadamente un año en que se pudiera ejecutar. El diseño del proyecto ya está hecho en sí, por lo que estamos tratando de encajarlo en la ejecución de la obra que ya se está poniendo en marcha. Va a haber una prórroga en la ejecución porque es necesario más tiempo para poder hacerlo y estamos valorando si a través de un modificado encontramos una fórmula jurídica que nos permita dentro de la Ley de Contratos, que es el gran problema con el que nos encontramos siempre, encajarlo para hacerlo lo más rápido posible», dijo.

Por ello habló de una voluntad común dentro de la corporación para solventar el asunto. «Se trata de encontrar un encaje jurídico y económico lo más rápido posible. Hemos tenido conversaciones con Presidencia y Patrimonio que nos ponen en esa hoja de ruta desde hace meses», manifestó.

Proyecto global.

El Cabildo de Gran Canaria da carta de prioridad a los problemas del edificio mencionado, pero quiero que el barrio tenga un mayor encaje en un entramado urbano del que ahora se ve excluido. «Son prioritarios el bloque 18 y el bloque 7. Pero vamos a trabajar más en la accesibilidad en todos los edificios que se encuentren con inconvenientes. Los vecinos se encuentran con muros de hasta nueve metros y con unas escaleras que son insalvables. Gente con discapacidad y mayores que a la hora de atenderlos, por ejemplo, cuando viene a buscarlos una ambulancia sufren muchos problemas», subrayó la consejera.

Si finalmente el Cabildo de Gran Canaria encuentra el encaje para modificar el proyecto y atender de paso a la antigua demanda de los vecinos del bloque 18 se cerrará un capítulo largo y complejo.

Durante décadas esos vecinos han visto como hasta los trabajadores de las ambulancias o los repartidores de abastos se han negado a llegar al bloque por lo peligroso que es el recorrido. Un camino de tierra con unos cuantos escalones de cemento visto, hechos por los mismos residentes. Todo eso con una inestable barandilla de madera, también de fabricación vecinal, para intentar que el difícil tránsito de los más mayores ofrezca un apoyo de socorro en el tortuoso caminar.

Ahora todavía no dan crédito, hasta que vean comenzar los trabajos, a la llegada de una solución.