Schamann estrena el primer jardín vertical de la capital grancanaria

23/08/2018

El Parque Don Benito, en Schamann, cuenta ya con el primer jardín vertical natural de gran dimensión de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, un proyecto de la Unidad Técnica de Parques y Jardines que supone la implementación en la ciudad de un concepto que tiene innumerables ventajas, que van desde la purificación del aire, hasta la reducción de la temperatura, mitigación del ruido ambiental interior y exterior y la creación de un ambiente más saludable.

Los jardines verticales o muros verdes son intervenciones con plantas sobre paredes y muros, unas veces improductivos y otras veces creados específicamente para soportar estas estructuras, que se hacen para embellecer la ciudad y disminuir la contaminación ambiental y sonora.

La creación del parque vertical de Don Benito, en el lugar que hasta ahora ocupaba una fuente sin uso, se ha llevado a cabo durante todo este verano y se acaba de finalizar, con una inversión aproximada de 62.000 euros.

Se ha procedido a la retirada de antiguos elementos que componían la fuente central del parque y a la demolición de pavimento y revestimiento de la base. A continuación se ha creado una base de hormigón armado e instalado una estructura metálica elaborada en taller a base de perfiles metálicos y cuadradillos estructurales, que sirve de base para la colocación de las plantas.

Una vez que se creó la base del jardín, los técnicos de Parques y Jardines instalaron el jardín vertical natural, conformado por módulos metálicos rellenos de musgo y cerca de 900 plantas.

“Un jardín vertical ofrece numerosos beneficios a las personas y al medio ambiente y además sabemos que la gente es más feliz en un entorno verde que en un entorno gris”, afirma la concejala de Fomento, Servicios Públicos y Aguas, Inmaculada Medina. La concejala considera que esta nueva estructura se puede crear en otros puntos de la ciudad, más allá de los pequeños jardines verticales móviles que ya existen y que se suelen situar en el parque Santa Catalina y en Vegueta, instalaciones que se han convertido en populares ya que las personas que visitan la ciudad suelen utilizarlas para fotografiar y llevarse un recuerdo de Las Palmas de Gran Canaria.

Medina resalta que “los que vivimos en ciudades estamos acostumbrados a mirar hacia arriba y vernos rodeados por grandes bloques de hormigón, pero gracias a los jardines verticales podemos cambiar esta imagen y empezar a contar con jardines no solo a nuestros pies, como ha venido siendo habitual, sino en muros vegetales, que conjugan belleza y a la vez practicidad, porque nos aportan un medio urbano más ecológico y sostenible”.

La concejala señala que el coste de estas estructuras, como se ha demostrado en el Don Benito, “es además muy razonable, y viene a revalorizar el parque si necesidad de ocupar mucho espacio, creando una estructura en la que se conjugan la botánica, la biología y la arquitectura para ofrecer a los visitantes un lugar que, literalmente, da nuevo oxígeno a nuestra ciudad”.

La vegetación, recuerda, tiene también la capacidad de filtrar hasta el 85% de las partículas de polvo que están en el ambiente. Si bien su principal función es purificar y renovar el aire, los jardines verticales también reducen la contaminación visual, permiten en muchos casos renovar fachadas o espacios degradados, reconstruir el perfil urbano y enriquecer el espacio público.

Por esa razón, explica la concejala, esta intervención en Schamann puede ser un buen primer paso para comenzar a extender por toda la ciudad, en otros parques públicos e incluso, en un futuro, también en edificios.