San Cristóbal quiere nadar sin anzuelos

31/05/2020

Vecinos del barrio marinero de la capital grancanaria se quejan de las molestias que genera tanto a paseantes como a bañistas la presencia de pescadores en la zona de acceso a una playa que, aseguran, se extiende «desde el castillo al puerto».

rebeca díaz / las palmas de gran canaria

Poder darte un baño sin tener que estar nadando entre anzuelos», esa es la reivindicación que hacen un grupo de vecinos del barrio marinero de San Cristóbal que denuncian las molestias que genera a los usuarios de la playa y paseantes la presencia de un considerable número de pescadores que, «en estos momentos de desescalada del confinamiento decretado por el estado de alarma», han vuelto a retomar esta actividad en una zona que los residentes aseguran «no es paseo», pues «San Cristóbal es playa desde el castillo al puerto».

«La cuestión es que hay una anomalía dentro de lo que es la gestión de los permisos en la regulación de playas, un instrumento del Ayuntamiento que regula todo tipo de actividades» en esos espacios, expone José Ruiz, que habla en nombre de los vecinos que al igual que él residen en el entorno «del castillo, frente al Materno», a quienes «nos toca mas directamente» el problema porque «los pescadores siempre se colocan en el mismo sitio».

Así, señala que «en todas las playas de la ciudad no está permitida la pesca con caña salvo en los extremos, y únicamente está permitido aquí porque dice la Concejalía de Ciudad de Mar que le da ese sabor marinero al barrio». Pero asegura que esta circunstancia «está generando un montón de conflictos» en este enclave capitalino. Y es que indica que «tampoco tenemos posibilidades de decirles» a estas personas «que están molestando, sobre todo ahora, con lo de las franjas horarias, ya que ha sido algo escandaloso», asegura.

Este vecino afectado recuerda que estas personas «no tienen límite horario, por lo que pueden estar todo el día», con lo que «se forman grupos, hacen ocupación de vía, hacen escandaleras y no es algo que sea cómodo para ninguna persona del barrio».

Aclara que esta denuncia pública la realizan a título particular y no han involucrado al resto del barrio, y que la hacen porque no han visto respuesta «a los escritos que he presentado al Ayuntamiento» para exponer estos mismos hechos.

Asimismo explica que algunas personas del barrio pescan «pero no dan problemas», sin embargo «la mayoría no lo son». Dice que acuden desde otros núcleos cercanos y reconoce que «son muy particulares ellos».

Apunta también que «no pasaría nada si fuera uno puntualmente, pero es que se forman grupos grandes» y «es un trajineo que no es normal». Y añade que estas problemática incide también en los usuarios de la zona «que van paseando y tienen estar esquivando anzuelos, porque son cuatro o cinco y cuando no es uno es otro el que está con el anzuelo para atrás».

Además, insiste en que en esa zona «están todos los accesos que tienes al mar, que son escaleras, y es precisamente ahí donde se ponen los pescadores». Algo que dificulta el baño «porque es como si se pusiera alguien a pescar en mitad de Las Canteras, a quién le apetece bañarse ahí».

Este vecino afectado relata que «nosotros nos hemos bañado y les hemos dicho que se pongan en otro lado y no quieren».

Comenta que se sienten algo impotentes ante esta circunstancia porque, reitera, «esta zona es playa, es una playa particular porque no tiene la arena que tienen Las Canteras o La Laja porque es de piedra, pero es una playa».

Los residentes recuerdan que «cuando la Concejalía de Ciudad de Mar anunció que se iba a reformar la regulación de playas», una nueva ordenanza que aún no se ha aprobado, «se abrió a la participación ciudadana y los vecinos argumentamos todo esto». Pero «no lo cambiaron porque forma parte del sabor marinero del barrio, pero a San Cristóbal no le hace falta sabor marinero porque lo tiene por todos lados».

Asimismo, comenta que «tenemos un problema con las bicicletas», y recuerda que el Consistorio «trató de hacer un carril bici por delante de las casas» que rechazaron. Y es que señala que las bicis no tienen sitio para continuar cuando llegan a la altura de San Cristóbal y se meten en el barrio. «Y ahí la policía también hace caso omiso», indica.