«Puñalada trapera» en Alcaravaneras

01/07/2020

La Asociación de Vecinos Alcaraván denuncia que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha incumplido su palabra al dejarles fuera del reparto de locales en el nuevo espacio del Estadio Insular, durante tuvieron su sede histórica hasta que fue abandonado.

Antonio del Pino, popularmente conocido como Tito, es estos días un hombre abatido. Lleva 30 años al frente de la Asociación de Vecinos Alcaraván, y no comprende como, en sus palabras, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria le ha dado «una puñalada trapera». El motivo de su disgusto es que el colectivo vecinal no podrá cumplir su sueño de volver al Estadio Insular, ahora que la infraestructura se ha renovado y a través del proyecto concebido por las arquitectas Elsa Guerra y Noemí Tejera aspira a convertirse en un espacio con espíritu de comunidad.

El reparto de locales dado a conocer por el gobierno de la ciudad ha asignado esos espacios a la Concejalía de Juventud que está en manos de la edila Carla Campoamor y a la Asociación de Exjugadores de la Unión Deportiva. Eso ha sido un duro golpe, insisten, para los miembros de la AA VV Alcaraván, que creía que casi dos décadas después de su marcha del recinto –su antigua sede estaba en los bajos de la Naciente en Pío XX– podría retarnar a su espacio original.

«Puñalada trapera» en Alcaravaneras

«Tenemos todos los documentos de un pleno celebrado en el año 2016 en el que se nos concedía por unanimidad uno de esos locales», expone Del Pino. Su dolor es porque creía haber conseguido que «una asociación con medio siglo de vida» iba a contar con el apoyo del tripartito, «tal y como nos prometieron».

Alcaraván tiene su sede actualmente en los locales que se encuentra en los bajos del paseo de la playa de Las Alcaravaneras. «No se le puede llamar local, es solo un cuarto. Allí es donde tenemos que meter a todas las personas que hacen actividades con nosotros. Las personas mayores, por ejemplo», indica dolido su presidente.

Desde el colectivo vecinal exponen que, al margen de lo que fue llevado a un pleno municipal hace unos meses Augusto Hidalgo les dio su palabra de que tendrían acceso a un local. «Estuvo en el barrio en un encuentro que duró como cinco horas. Y ese día nos garantizó que contaríamos con ese espacio en el barrio», asevera Del Pino.

Pleno

En el acta del pleno del 26 de febrero de 2016 quedó rubricado con 29 votos a favor, que en la renovación del parque del Estadio Insular enfocada en la reconstrucción de la antigua grada de tribuna estuviera el local vecinal, junto a una biblioteca. Aunque el espacio previsto en la moción era en Pío XII, proyecto que ni ha arrancado.