«No hay problemas con la okupación»

15/09/2019

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria niega una presencia masiva de casas okupadas de La Isleta a Guanarteme. Un edificio entero de Nicolás Estévanez se convierte en un símbolo «contra la gentrificación» en la zona.

En la calle Nicolás Estévanez, acariciando la orilla de Las Canteras, está en pie un edificio azul y estrecho. Con siete plantas de altura, un solar colindante vacío, y un futuro como proyecto inmobiliario de gran magnitud. Se ha convertido en un símbolo de la okupación y la «lucha» contra la gentrificación de una de las zonas emblemáticas de Las Palmas de Gran Canaria. Allí donde según el concejal de distrito Luis Zamorano «no hay problemas de okupas».

Ese inmueble no es el único. Como ejemplo al azar entre un ramillete de opciones se encuentran la antigua Casa de Socorro de la calle Albareda. Sin embargo la llamativa decoración de su fachada llama la atención de los que circulan por la zona. Una banderola roja, en la que serigrafiado en negro se lee «Stop gentrificación» es su carta de presentación. Luego sus balcones están cubiertos de pintadas dispersas. Un corazón atravesado por una flecha, y el brazo colgante de un maniquí, como si fuera la escena de un crimen pasional. El de los vecinos de un barrio que pierde sus señas de identidad por el alto precio de los alquileres.

El edil Luis Zamorano dice que no se reciben quejas

Al parecer tres mujeres okupan el inmueble. Su mensaje, antes de que el desalojo sea inevitable, es protestar por la burbuja de los precios. «He estado hablando con vecinos y con trabajadores que están haciendo la obra de un portal frente a la casa. Y me comentan que todo está muy tranquilo y que no suelen ver ni entrar a nadie en el tiempo que llevan allí», asegura Zamorano, edil socialista del tripartito municipal.

Aunque Zamorano mantiene que los okupas no generan controversia en su distrito, Isleta-Puerto–Guanarteme, sí que recalca algunos detalles. «Estos mismos obreros me dijeron que un señor mayor que vivía por aquí lleva algún tiempo ingresado por un problema de salud. Y que en su casa se ha metido una familia», señala.

El concejal de distrito, que además tiene en el grupo de gobierno las responsabilidades de Salud Pública y Protección Animal, entiende que la zona se encuentra en una renovación inmobiliaria y que es difícil saber de quién son los inmuebles. «El edificio de Nicolás Estévanez, por ejemplo, no tengo ni idea de quién es su propietario. Pero es verdad que hay muchos en la zona que se están quedando deshabitados, aunque hay bastantes que son derribados para construir», comentó.