La reposición infinita de Tamaraceite

06/02/2020

La paralización de la obra de las 59 viviendas que estaban previstas entregarse a comienzos de este año supone un nuevo retraso en un proyecto que se ha dilatado décadas. La oposición denuncia la «gestión chapucera» del Ayuntamiento, que responde que la constructora no ha obrado conforme a la legalidad.

Un retraso administrativo en el pago por parte del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria provoca que la empresa constructora de la fase de 59 viviendas, que debían estrenarse a comienzos de este año, de la reposición de Tamaraceite tome la decisión unilateral de abandonar los trabajos. Urbanismo entiende que la ley le permite una carencia mayor y que la empresa ha obrado mal.

Suele repetir Javier Doreste, concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, que los vecinos de Tamaraceite llevan esperando por las obras de la reposición del barrio desde los años del «sorianato», cuando José Manuel Soria fue alcalde de la ciudad (1995-2003). Y el caso es que parecen condenados a seguir esperando, después de que la empresa que tiene adjudicada la construcción de las nuevas viviendas decidiera parar las obras después de no cobrar varias facturas.

Los residentes en la zona llevan semanas sorprendidos por la falta de actividad. Una gran grúa crujía este martes al compás que marca el viento, especialmente agresivo en los últimos días. Y los edificios que ya están en pie parece la recreación escénica de una ciudad bombardeada, con agujeros en su estructura y al color del bloque visto.

Es el resultado de una situación que desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria fundamentan en un simple fallo burocrático llevado a más por la empresa Hermanos Riesgo de Aranda, a la que fue adjudicada los trabajos. «Normalmente a final de año se suele producir algún retraso en la tramitación de facturas, la empresa constructora ha sufrido un retraso en dos facturas y por su cuenta y riesgo, sin comunicarlo previamente al Ayuntamiento, han decidido parar la obra», expone Javier Doreste ante la consulta de este periódico.

La reposición infinita de Tamaraceite

El edil de Urbanismo del gobierno municipal insiste en que la empresa se ha salido del tiesto, y por lo tanto anuncian la puesta en marcha de un protocolo de actuación con el que salir al paso. «La ley permite tener un retraso de hasta cuatro facturas. Hemos hecho todos los esfuerzos para poder pagar las dos facturas lo antes posible. Hemos comunicado a la empresa que desde nuestro punto de vista han cometido una infracción parando la obra antes de tiempo sin avisar y tomaremos las medidas correctoras para que este tipo de situaciones no se vuelvan a repetir», asegura.

Este plan de reposición viene de atrás. Fue firmado en 2008 por Beatriz Corredor, ministra de Vivienda con José Luis Rodríguez Zapatero, y contemplaba una financiación total del ARRU de 36 millones que se repartían entre el Estado (35%), el Gobierno de Canarias (30%), el Ayuntamiento (25%) y los propios vecinos.

Las obras paralizadas en este momento son de una fase de 59 viviendas, contempladas entre las calles San Daniel, San Juan de Ávila y Fray Luis de León, que fueron adjudicadas el pasado mes de octubre por un importe de 4.353.314 euros con un plazo de finalización de las obras previsto para 16 meses.

Este proyecto de reposición de las antiguas casas baratas de Tamaraceite, de las que todavía quedan bastantes bloques en pie, tiene previsto la construcción de 354 viviendas de las que hasta el momento solo se han construido 120.

Los cálculos del Ayuntamiento se ven quebrados

Con el proyecto de las 59 viviendas que ahora mismo se ha visto detenido por el impago de facturas a la constructora, a la espera de ver cómo y cuándo se reanudaran los trabajos, ya no salen las cuentas del gobierno local, que había calculado que antes de 2023 se habrán entregado a sus beneficiarios 251 de las 354 casas a reponer en el popular barrio de Las Palmas de Gran Canaria, en un espacio que demanda desde hace muchos años una rehabilitación.

La reposición infinita de Tamaraceite

El concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Ángel Sabroso, afirmó que la paralización de la obra del Área de Regeneración y Rehabilitación (ARRU) de Tamaraceite «es un nuevo ejemplo del caos y la gestión chapucera que vive el área de Urbanismo en nuestro municipio».

Sobre la paralización por impagos, Sabroso dice que es «algo que no nos sorprende si tenemos en cuenta que nuestro municipio está a la cabeza entre los que más tardan en pagar a sus proveedores”, como recogía un informe del Ministerio de Hacienda hace unos días».

«Hidalgo y sus socios se han quedado ya sin excusas para justificar que toda su política urbanística es un inmenso lío», asevera el edil del PP. «Cuando no nos dicen que hay problemas entre la adjudicataria y sus subcontratas, resulta que se debe a un problema de suministros; de instalaciones o proyectos que deben rehacerse de la noche a la mañana», indica.

Por este motivo, Sabroso recomienda que «Hidalgo y Doreste se olviden del Urbanismo ya, que se alejen de él, que todo lo que tocan lo encharcan. Es manifiesta la incapacidad de ambos para dirigir una de las áreas más importantes de cualquier ciudad. La única solución posible hasta que haya próximas elecciones es que deleguen urbanismo en un cargo directivo que se aleje por completo de las políticas del PSOE y Podemos. Por el bien de la ciudad es lo mejor que Hidalgo podría hacer», concluye.

Entrega.

Urbanismo publicitó en un comunicado de prensa que ha terminado las obras de construcción de un edificio de 37 viviendas en el barrio de La Galera, perteneciente ARRU de Tamaraceite.

El nuevo edificio de tres plantas, que tiene previsto entregar próximamente, está conformado por un bloque adosado a dos edificaciones existentes, situadas en la calle Guayaberos en el barrio de La Galera. Cuenta con pisos de siete tipos diferentes que tienen una superficie que oscila entre los 66 y los 83 metros cuadrados construidos.