La playa cortada de Las Canteras

02/05/2017

La retirada de arena de la zona de Los Lisos casi ha terminado por partir en dos la playa de Las Canteras. Las piedras que emergen dificultan el tránsito de las personas que pasean mientras el Ayuntamiento espera por Costas para mover la arena acumulada en otras zonas.

La retirada de arena de Los Lisos no es un hecho excepcional, pero los usuarios de la playa no recuerdan tanto tiempo seguido con las piedras descarnadas y las escaleras sin sustento. «Hace tiempo que las mareas se llevaron la arena y no la han vuelto a depositar», explica Jesús Alonso, que no falta casi ningún día a su cita con Las Canteras en los últimos quince años.

Cuando baja la marea, el paseo se hace intransitable entre Playa Chica y El Charcón. Los más experimentados, conocedores de caídas sufridas en propias carnes o en huesos ajenos, ya solo optan por dos alternativas: subir al paseo para evitar este tramo o sortearlo por el agua.

El concejal de Ciudad de Mar del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, José Eduardo Ramírez, aseguró que se trata de un fenómeno natural y puntual, si bien en pocas ocasiones es tan acentuado como en los últimos tiempos. De hecho, recuerda a la situación que se vivió en mayo de 2014, cuando hubo que esperar a la segunda mitad del año para que la arena cubriera Los Lisos.

Otro habitual de la playa, con 24 años de servicio en Las Canteras, también da fe de estos hechos. «Así llevamos un año, más o menos, pero en el último mes parece que el problema se ha agudizado», explica este trabajador que prefiere mantener el anonimato.

Curiosamente, la arena que desaparece de Los Lisos se acumula a los dos lados del arco central de Las Canteras. A la altura de Peña La Vieja la escalera de acceso a la zona de baño ha perdido varios escalones, enterrados bajo el sedimento. «Aquí ha crecido medio metro», calcula Alonso. Y en el otro lado, en la parte norte de la playa, la situación es similar. También se observan cambios significativos en Playa Chica, donde surgen piedras inusuales en mitad de la zona seca, al tiempo que se acumula en los muros sobre los que se sustenta el paseo.

Por eso se levantan voces para que se ejecute el traslado de arena anunciado en 2014. En ese año, un estudio elaborado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, con el doctor en Ciencias del Mar Ignacio Alonso Bilbao al frente, determinó que la acumulación anual de arena ronda los 2.200 metros cúbicos en toda Las Canteras, un 12% menos que en el análisis elaborado ocho años antes. Por eso, en aquel momento se concluyó la necesidad de actuar con mucho cuidado a la hora de plantear trasvases o extracciones, o de utilizar una pequeña parte de la arena para crear una nueva zona de baño en Los Muellitos, con una cantidad cercana a los 10.000 metros cúbicos, el excedente de cinco años.

En todo caso, la gestión de la arena sólo depende de Costas, según el Ayuntamiento, que sigue a la espera de su autorización. Mientras llega, los usuarios de la playa de Las Canteras se tendrán que cargar de paciencia y de cuidado para atravesar Los Lisos. Y deberán confiar en que la dinámica natural devuelva la arena a la zona porque los estudios demuestran que los temporales de invierno se llevan arena, mientras que los alisios se encargan de reponerla, reequilibrando el sistema.

«Hace ya casi un año que es difícil pasar por ahí porque la arena no se restituye, se quedó la piedra viva», asegura Jesús Alonso, otro habitual de la playa de Las Canteras. «Muchas personas, sobre todo extranjeros, intentan pasar por el agua pero yo a veces les digo que es mejor por la avenida porque en el agua también hay piedras», sentencia. Él es testigo de la evolución del sistema y asegura que «en las dos últimas semanas ha sido una pasada». Apunta que mientras unas escaleras están en el aire, otras tienen escalones enterrados bajo la arena.

Manuel Espino y Davinia Hernández vienen caminando del entorno La Cícer en dirección a La Puntilla, como hacen casi a diario. Pero al llegar a Los Lisos, deciden subir por las escaleras que conducen a la avenida. «Vamos por el paseo hasta la zona de Playa Chica porque si vas por las piedras te pegas un montón de tiempo en llegar al otro lado», explican antes de subir al paseo, «ahora es mejor echar por arriba». Aseguran que «las mareas se han llevado la arena y no la han vuelto a traer» y recuerdan que «antes se podía caminar por aquí de manera sencilla».