La construcción recurre las bajas temerarias de Geursa ante el juez

27/02/2020

Los empresarios de Las Palmas ponen en mano de la Confederación Nacional de la Construcción el sistema de adjudicación de la empresa municipal de Urbanismo. «Vamos a vigilar cada obra de Geursa», aseguró ayer María de la Salud Gil, «con el objetivo de ir a los tribunales».

«A partir de ahora vamos a vigilar cada obra que Geursa -la sociedad municipal de urbanismo- licite, impugnaremos los pliegos en el caso de que sea necesario hacerlo, pero con el objetivo de llevarlo a los tribunales», adelantó este miércoles la presidenta de la Asociación de Empresarios Constructores y Promotores de Las Palmas (AECP), María de la Salud Gil, «la Confederación Nacional de la Construcción será la encargada de elevar a los tribunales todas las cuestiones que encontremos de Geursa».

La determinación de la patronal es un paso más en la escalada de declaraciones que se ha producido desde que denunciara las bajas temerarias y los retrasos en los pagos de Geursa, lo que tuvo como respuesta, por parte del responsable de Urbanismo, Javier Doreste, que la asociación era «la palanganera del PP».

La AECP ha buscado ya el amparo de los servicios jurídicos de la Confederación Nacional de la Construcción. «En el caso de Geursa tenemos suficiente documentación recopilada como para que los servicios jurídicos de la Confederación Nacional de la Construcción nos apoye», aseguró Salud Gil. La representante de los constructores salió este miércoles al paso de las críticas del gobierno local. «Que se nos insulte no nos afecta, pero que se nos diga que mentimos sí, ya que pone en cuestión nuestra credibilidad», añadió.

Salud Gil aportó este miércoles documentación sobre veintinueve obras adjudicadas por Geursa con bajas que van desde el 26,06% hasta el 51,37% respecto al presupuesto de licitación. «¿De verdad que alguien se cree que se puede hacer bien una obra con un 51% de baja? ¿Que se puede cumplir con los salarios?», se preguntó, «las cosas cuestan lo que cuestan».

En ese listado de obras aparecen proyectos como el de la primera fase de la MetroGuagua, que se licitó por 6,7 millones y se encargó por 3,8 millones; el alumbrado exterior del mirador de Altavista, que salió a concurso por casi 117.000 y se adjudicó por menos de 57.000 euros; o el alumbrado de la calle Galicia, que fue valorado en 163.000 euros y al final costará menos de 97.000 euros.

Incumplimientos

La presidenta de la AECP insistió en que el procedimiento de adjudicación de Geursa está viciado porque abre las puertas a bajas desproporcionadas. «El reglamento dice que lo inferior al 10% de la media de las ofertas es una baja temeraria, pero si esta barrera la reduces un 50% hasta dejarla en un 5%, aumentas la baja», sentenció.

Para ella, «el espíritu de la ley es que se atemperen las bajas temerarias» pero «creemos que Geursa no está siendo cuidadosa con el cumplimiento de la ley, y lo que es peor, que no tiene intención de cambiar y que está encantada de conocerse».

Los constructores han requerido al Ayuntamiento, en virtud de la ley de transparencia, las incidencias relativas a los aplazamientos, los defectos de los proyectos, las unidades de obra no previstas, los servicios afectados, las sanciones y precios contradictorios, las modificaciones de proyectos, el coste de liquidación final y sus informes correspondientes.

Además, han reclamado una relación de la cuantía pendiente de pago a proveedores -en el 2018 era de 9,6 millones de euros, con un periodo medio de pago de casi 116 días- ya que se está forzando a las empresas a actuar como bancos. «Al final arruinan a las empresas y nos exigen tener músculo financiero para soportar que el Ayuntamiento incumple», denunció.