«Gracias por hacer de Canarias un lugar seguro y tranquilo»

13/01/2018

«Ser policía es más que una profesión. Es la entrega total, a veces hasta de la propia vida y eso se graba en la piel. Y aunque esté jubilado, siempre será policía», dijo ayer el jefe superior de Policía, quien homenajeó junto a la delegada del Gobierno a una decena de policías nacionales jubilados.

Tanto la delegada del Gobierno, Mercedes Roldós, como el jefe superior de Policía de Canarias, José María Moreno, llenaron su discurso de palabras de agradecimiento, cariño y aliento a una decena de policías nacionales recién jubilados en un acto homenaje celebrado en la comisaría Norte. «Si Canarias hoy es uno de los lugares más seguros y tranquilos del mundo, para vivir, trabajar y hacer turismo, es gracias a la labor incansable de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado», recitó Roldós, «el compromiso de ustedes, que permite al resto de la sociedad vivir con tranquilidad y con confianza, créanme, es impagable», destacó la delegada, recordando a los agentes que «haber contribuido a preservar la seguridad y la justicia es una de las mejores satisfacciones que puede tener el ser humano».

Una veintena de agentes se jubilan del cuerpo aunque al homenaje, donde se les entregó un diploma, solo asistió una decena. Como la vida misma unos marchan y otros llegan y son 130 los jóvenes que actualmente realizan las prácticas en la Policía, muchos se incorporarán tras jurar bandera al quehacer policial canario.

40 años de servicio. Se dice pronto. El inspector jefe Moreno entró en lo que era la policía secreta en 1975 y se curtió en el barrio chino de Barcelona. Lo más duro es el día a día de la patrulla, tener que actuar en cuestión de segundos ante situaciones complicadas y lo mejor es la satisfacción de haber ayudado a alguien.

Ángel Romero extrañará a sus compañeros «de dos y de cuatro patas». Con él surgió la primera Unidad Canina conformada por cuatro perros y cuatro agentes. «Hoy son 8 agentes y 20 perros», comenta. Pero lo que más le marcó fueron personas: «Ver cómo sufre un drogadicto el síndrome de abstinencia me impactó».

Patrullando las entrañas de la ciudad, así pasó Gonzalo Hernández los últimos años como policía de subsuelo. No llegó al cuerpo por gusto sino por necesidad económica en 1979: «Luego te engancha. Me considero policía y moriré siendo policía», sostuvo, añadiendo que por muy jubilado que esté responderá a una alerta porque «eso está metido en la mente»

Con un 2017 marcado por el nivel cuatro de alerta terrorista, la Policía Nacional afronta el 2018 con la misma tónica, con especial acento también en la lucha contra la violencia de género y contra los cada vez más crecientes delitos telemáticos.

  • 1

    ¿Está de acuerdo con la prohibición que impide usar jabón y lejía para limpiar los orines de los perros en Las Palmas de Gran Canaria?

    Si
    No
    Ns / Nc
    Votar Ver Resultados