El tripartito impone un servicio mínimo del 88% en las guarderías

14/02/2020

Intersindical Canaria entiende que con esta decisión el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria se pone del lado de Ralons contra las trabajadoras y se niega a acudir a una reunión convocada por Lourdes Armas, concejal de Educación. El lunes se llevará a cabo el primer paro.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria impone unos servicios mínimos del 88% de la plantilla durante la huelga de las trabajadoras de las escuelas infantiles municipales, paros que se iban a celebrar, ante los nuevos impagos de Ralons, durante las dos próximas semanas.

Esta noticia ha caído como un jarro de agua fría sobre la plantilla, que vista la falta de respuestas a su compleja situación, a pesar de haber iniciado una serie de movilizaciones el pasado mes de enero, habían decidido intensificar el volumen de su protesta y valoraban no prestar el servicio mínimo del 50% que concedieron durante las primeras jornadas de la huelga.

Además, la decisión aprobada por la junta de gobierno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, tras la petición presentada por escrito por Jorge Hernández Ramírez, administrador único de Ralons, rompe el escenario de diálogo con algunos de los interlocutores.

Este viernes había reunión de urgencia

Este viernes estaba prevista una reunión de urgencia, convocada por Lourdes Armas, concejal de Educación, a la que finalmente no acudirá Intersindical Canaria, sindicato mayoritario en la plantilla. «Intersindical no acudirá a la reunión que tenía prevista este viernes con la concejala debido a los abusivos servicios mínimos decretados. El 88% es un desprecio absoluto hacia las trabajadoras y a su mas que legítima reivindicación», señala César Merino, su responsable de acción sindical.

Merino añade que «no asistiremos por coherencia. Que son los hechos y no las palabras lo que nos definen. Y el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha quedado perfectamente retratado».

La resolución del gobierno de la ciudad significa que «con el fin de poder prestar el servicio de comedor en óptimas condiciones a todos los menores de los centros, y que no quede descubierto un servicio tan esencial como el de sustento a los menores, máxime teniendo en cuenta que existen menores con: alergias, intolerancias o enfermedades a los que no darles los alimento en el horario habitual, podría poner en peligro su salud».

A estas alturas del mes de febrero las más de 200 empleadas de los once centros de la capital siguen sin cobrar la nómina correspondiente a enero.

De parte de la empresa.

Los servicios mínimos impuestos por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, considerados abusivos por los representantes de las trabajadoras, se unen a una semana ya de por sí complicada con el comienzo de los despidos de trabajadoras, un hecho que sucedió el pasado lunes. Por ello, desde Intersindical, César Merino, asegura que el sindicato ya está trabajando en diferentes medidas legales con las que responder.

El responsable de acción sindical de Intersindical Canaria manifiesta que «declarar un servicio mínimo de esta magnitud es posicionarse de parte y no precisamente de la que ostenta la razón. Es absolutamente incompatible decir que el servicio de escuelas infantiles, que no es obligatorio, tiene un carácter esencial y estar en manos privadas», comentó.

Además, en la línea de los despidos como el que abrió la semana, Merino asegura que «esta medida desproporcionada intenta callar por la vía del decreto una lucha legítima e imparable».

El calendario de paros comienza el lunes

El calendario de paros previsto por la asamblea de trabajadoras que se celebró hace dos semanas marca que las más de 200 profesionales que realizan su labor seguirán con los paros, en este caso el lunes 17, el viernes 21, el miércoles 26 y el viernes 29, este último además día en el que volverán a concentrarse ante el pleno municipal, como sucedió el pasado 31 de enero.

La noticia de los servicios mínimos impuestos por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha caído como un duro golpe sobre la plantilla, que aspiraba a intensificar el nivel de su protesta y confiaba en que sus movimientos rescatará el servicio de las manos de Ralons, empresa con la que han vivido un historial largo de impagos en los últimos años.

Sin embargo, en el último pleno municipal el gobierno del tripartito decidió rechazar una moción presentada por el Partido Popular en la que se pedía precisamente recuperar el servicio y que el Ayuntamiento tomará cartas urgentes en el asunto.