Las Palmas de Gran Canaria

El Santa Catalina redescubre el Doramas

20/07/2018

La reforma que lleva a cabo Barceló contempla la apertura de la fachada trasera para que «el hotel vuelva a estar dentro del Doramas» y sea un espacio «del siglo XXI sin que pierda el alma»

Así lo explicó ayer la directora de expansión de la empresa hotelera concesionaria del inmueble, Pilar Parejo, al alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, y a los concejales de Turismo y Urbanismo, Pedro Quevedo y Javier Doreste, respectivamente, en la visita que realizaron junto a otros miembros de la Corporación local y de los medios de comunicación a los trabajos que comenzaron a desarrollarse «hace unos 20 días», tras culminarse las labores del vaciado del recinto y las catas previas que se iniciaron en mayo.

Parejo apuntó también que la cita se fijó porque «nos parecía un día importante, ya que está descubierto uno de los patios principales» y «escenifica, de alguna manera, el espíritu de lo que pretendemos hacer con este proyecto», añadió en relación al espacio que en su día albergó el Casino, en la trasera del edificio, y en el que se ha derribado el cerramiento, manteniendo únicamente un conjunto de columnas «que son elementos originales» de la construcción.

Apuntó que para seguir ese propósito de «volver a envolver» el hotel en el Doramas, se van a «a girar las habitaciones, volviendo a poner balcones y aperturando los patios» para que «el hotel vuelva a estar dentro del parque. Y con «ese gran atrio lateral en la trasera, que permita la comunicación entre la parte de delante y la de atrás». Señaló que «pretendemos que el hotel forme parte de la ciudad».

Con ese mismo objetivo de apertura al Doramas, indicó la representante del grupo Barceló, se va a demoler parte del patio de Las Tortugas y «una parte del Salón Palmeras» para que el «Salón Arencibia vuelva a tener luz por ambos lados», además de que eso permitirá «que los clientes acedan al spa por el interior del hotel y no tengan que pasar, como hasta ahora, por la recepción o por la entrada principal».

Además, siguiendo la idea de actualizar el hotel, señaló que se van aportar «esos signos de modernidad con un restaurante con estrellas Michelín, una tasca, lámina de agua en la cubierta, una serie de actuaciones que, respetando lo que ha sido este hotel, aporte experiencia y cualifique la oferta» del mismo «para que siga siendo una referencia» para la ciudad.

En cuanto a la intervención en las habitaciones, apuntó que «hemos comenzado por la parte mas difícil, por la habitaciones de la parte de atrás», que contaban con unos baños «que en ningún caso cumplían con las cinco estrellas gran lujo». En cuanto a las estancias de la zona que dan a la fachada principal, dijo que «es un reto» y que «todavía estamos sobre plano».

En cualquier caso, y aunque reconoció que se han tenido que sacrificar algunas dependencias, el hotel va a mantener una oferta de 204 habitaciones porque «reconfiguramos las habitaciones».

Parejo señaló que «los elementos históricos se conservan todos» y que la fachada «únicamente se restaurará» por especialistas, así como la carpintería, salvo las partes que hay que poner nueva y que se va a hacer «cumpliendo los requisitos exhaustivamente». Insistió en que «en ningún caso tocamos lo que figura en la ficha de protección» del edificio.

En cuanto al plazo de finalización de la reforma, manifestó su confianza en «poder concluir las obras, como nos habíamos comprometido, en diez u once meses», aunque recordó que «una obra de restauración siempre tiene algún problemilla y alguno nos vamos encontrando. Así y todo estamos haciendo el máximo esfuerzo por cumplirlo».

Recordó que Barceló, que hizo una oferta por 24,5 millones por el hotel y que «como mínimo eso nos vamos a gastar», es el primer interesado en concluir lo antes posible» porque de momento hacen frente al canon anual de 600.000 euros establecido por el Ayuntamiento sin tener ingresos. «Pero no por ello vamos a acabarla mal», aclaró.

Parejo anunció antes de la visita de los representantes municipales a las obras que Barceló ha presentado «un proyecto para el jardín de la parte frontal» del hotel, que «nos va a permitir hacernos cargo del mantenimiento», para de esta manera «evitar el aparcamiento de los coches en la calle».

La representante del grupo hotelero justificó la medida alegando que «es un hotel de cinco estrellas», por lo que aunque la calle «estará abierta a la circulación» ya no se permitirá estacionar «intentando que este espacio tenga los requisitos» de un establecimiento de esa categoría.