El Ayuntamiento estudia el coste de una escuela musical digital

20/05/2020

El tripartito trabaja en una modificación del contrato que bonifique a Eulen por impartir formación telemática pero se opone a que se active ya la modalidad no presencial. La oposición critica la falta de voluntad del gobierno para hacerlo

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha encargado un «estudio económico para añadir una bonificación al contrato actual» que se mantiene con Eulen para que se pueda impartir la modalidad telemática en la Escuela Municipal de Educación Musical (EMEM). La concejala de Educación, Lourdes Armas, insistió ayer, en su primera comparecencia pública desde que se suspendiera el servicio, en que el contrato actual no permite la formación vía Internet porque supone una alteración del acuerdo de adjudicación.

El Consistorio capitalino acordó con Eulen la suspensión del contrato de formación musical en marzo, con motivo de la situación de alarma, e interrumpió la formación online que se venía prestando desde que se aplicó la medida de confinamiento.

Pese a estos hechos, Armas presumió del «apoyo total» del Ayuntamiento a la EMEM. Y acto seguido, el gobierno local tiró de su mayoría para bloquear la propuesta de todos los grupos de la oposición, que pretendían que se volviera a activar la vía telemática para garantizar la continuidad de la formación del alumnado y el mantenimiento de los puestos de trabajo del profesorado.

En su lugar, el tripartito impuso una enmienda alternativa que se limitaba a decir lo siguiente: «este grupo de gobierno municipal apoya firmemente a la EMEM y ésta iniciará la actividad educativa en las condiciones que establezca la normativa cuando así lo disponga y autorice la autoridad pertinente».

Con este quiebro, la concejala Armas no solo evitaba la petición de los grupos de la oposición, de los profesores y del alumnado, sino que también evitaba explicar por qué en el resto del país la mayoría de las escuelas musicales municipales han podido mantener los servicios vía telemática, o por qué ni ella ni el alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, han accedido a reunirse con el profesorado y la asociación de alumnos.

Esta acción del grupo de gobierno fue criticada por la oposición, que entiende que lo que realmente hay es una falta de voluntad para mantener la formación. «Ustedes han mandado al paro a 37 personas que no van a poder cobrar hasta octubre», denunció la portavoz del PP, Pepa Luzardo, «si no podían impartir las clases de manera telemática, ¿por qué sí lo hicieron entre el 13 de marzo y el 1 de abril?». En su opinión, «han creado un problema innecesario».

Desde Ciudadanos, su portavoz municipal, Beatriz Correas, apuntó algunos aspectos del contrato que no se cumplen y que no conllevan ningún tipo de apercibimiento, como la activación de la clase de informática musical o la reparación de instrumentos. Con ello quería poner de manifiesto que el gobierno local está usando el contrato para justificar su falta de interés en mantener el servicio a través de Internet. «Su enmienda es una vergüenza», le espetó a Armas.

Por su parte, el concejal de Coalición Canaria-Unidos por Gran Canaria, Francis Candil, aseguró que «no había dificultad» para activar la formación telemática porque el decreto del estado de alarma amparaba el mantenimiento de la actividad cultural y educativa «más allá de las cláusulas del contrato» firmado entre el Ayuntamiento y la compañía Eulen.

1.600 alumnos afectados

La suspensión del contrato acordada entre el Ayuntamiento y Eulen privó a unos 1.600 alumnos de continuar con su formación a través de internet. La asociación de alumnos de la Escuela Municipal de Educación Musical (EMEM) realizó un estudio comparativo que demostró que cerca de un 80% de los proyectos pedagógicos musicales se ha mantenido en nuestro país por vía telemática.

El comité de empresa de la EMEM considera que el despido de 36 profesores que tenían contrato como fijos discontinuos y otros dos como interinos es nulo, pues se trata de «un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) encubierto, que de forma necesaria debió tramitarse por otras vías, o por fuerza mayor o mediante la negociación con la representación de los trabajadores».

El mantenimiento de la EMEM no solo ha recabado firmas en plataformas como Change.org, sino que ha contado también con el apoyo de músicos como Iván Torres, de Efecto Pasillo. Con él habló este lunes una representante de los alumnos, que lamentó la suspensión «radical» del servicio. «Me preocupa lo que pasará con la escuela más adelante», le expuso la alumna al cantante.