El albergue del Polvorín se abre a víctimas machistas y de desahucios

17/07/2019

El nuevo centro de emergencias que se construye sobre el colegio Ramón y Cajal acogerá a los voluntarios de Protección Civil a mediados del próximo mes. El alcalde aseguró que sus 14 habitaciones no solo darán cobijo a catástrofes colectivas sino también a urgencias individuales

El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo, aseguró ayer que las catorce habitaciones con aseo y capacidad para cuatro personas -además de otras cuatro estancias para personas con movilidad reducida- con que contará el nuevo centro de atención de emergencias de El Polvorín no solo responderá ante catástrofes naturales -como el corrimiento de piedras de Paseo de Chil- sino que servirán como cobijo para que, en caso de extrema necesidad, víctimas de desahucios o de violencia machista puedan tener un alojamiento temporal.

«Es verdad que en casos de violencia doméstica existen recursos de otras administraciones pero (el centro de emergencias) podría servir en situaciones críticas», expuso el regidor socialista.

Aparte de la inmediatez en la respuesta, la posibilidad de contar con un recurso alojativo de este tipo supondrá un ahorro para las arcas municipales puesto que hasta ahora lo que se hacía era derivar a las personas necesitadas de alojamiento a hoteles, pensiones u hostales, que se pagaban a precio de mercado y que dependían en todo caso de la disponibilidad de habitaciones.

El nuevo centro de atención de emergencias abrirá sus puertas a mediados del próximo mes tras una inversión de 1,51 millones de euros que ha servido para transformar el antiguo colegio Ramón y Cajal, cerrado en el año 2014, en la primera sede que tendrán los voluntarios de Protección Civil en el municipio. Ellos serán los primeros que utilizarán el inmueble, que luego irá incorporando el resto de usos previstos por el Ayuntamiento. Entre ellos está también la posibilidad de que los vecinos -que en principio se mostraron contrarios a la instalación de un centro de este tipo en su barrio por considerar que había otras necesidades no cubiertas- puedan disponer de un espacio para realizar actividades. «Si es para la formación en emergencias, mejor», detalló Augusto Hidalgo.

Según la información facilitada por el grupo de gobierno a través de una nota de prensa, el edificio tiene tres partes diferenciadas: el ala este, que alberga la zona técnica para el funcionamiento de Protección Civil, con aulas, gimnasio, comedor, almacén, salón de actos y alojamientos; el núcleo central, que básicamente es la recepción y una sala polivalente, así como varias oficinas; y la zona oeste, que se destinará a la atención de víctimas de siniestros. Esta parte contará con catorce habitaciones con capacidad para cuatro personas y con su propio aseo, lo que arroja una capacidad de 56 personas. Además, se habilitarán otras cuatro habitaciones para personas con movilidad reducida.

El conjunto se remata con la adecuación de los antiguos patios del colegio como espacio para la realización de maniobras, aparcamiento de vehículos y zonas de esparcimiento, aclara la nota de prensa.

El centro se alza sobre un solar de unos 4.500 metros cuadrados de superficie.

Revitalizar el barrio. El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo, está convencido también de que la apertura del nuevo centro de emergencias servirá para revitalizar el barrio del Polvorín. «Dará vida al entorno», expuso. Luego señaló que el dispositivo de atención a catástrofes responde a una antigua reivindicación de los voluntarios de Protección Civil que situará a la capital grancanaria como referencia nacional en este tipo de instalaciones, sobre todo en lo que a formación se refiere.

Por su parte, el jefe de Protección Civil de Las Palmas de Gran Canaria, José Antonio Nóbrega, destacó que el nuevo centro supondrá «una mejora importante» para la agrupación de voluntarios de Protección Civil, que en estos momentos carece de espacio propio en la ciudad.